El Villarreal vuelve al olimpo del fútbol y estará entre los cuatro mejores equipos del continente. Logró aguantar ante un Bayern incesante que dispuso de múltiples ocasiones y que logró empatar la eliminatoria. Pero no contaban con el plan de Emery y con el gol de Samu en el 88. Sí, señores y señoras, una localidad de 50.000 habitantes va a jugar su segunda semifinal de Champions.
Este martes (21.00 horas) el equipo vila-realense se enfrentará al conjunto bávaro en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones
Los albinegros, que no jugaron un mal partido, pero les faltó puntería, cometieron errores infantiles que les hace perder la plaza de 'play-off' que ocupaba
El Submarino presentó un once con muchas rotaciones ante un combativo Athletic que llegaba a La Cerámica con la intención de llevarse el choque y superar a los de Unai Emery en la tabla clasificatoria. Y es que el próximo martes la cita está en tierras alemanas donde se disputará el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones. En este partido, en el primer tiempo Raúl García adelantó a los rojiblancos y tras el descanso Alfonso Pedraza, a pase de Samu Chukwueze estableció el empate final
El acuerdo es sólo por una temporada y sólo implica al técnico; poco a poco se irá conociendo qué otros componentes del cuerpo técnico también renuevan
El encuentro arrancará a las 18.00 horas en La Cerámica y Unai Emery tendrá las bajas de los lesionados Alberto Moreno y Dia, y el sancionado Pau Torres
El técnico del filial amarillo cuenta con todos sus efectivos, salvo el lesionado Ramón Bueno, para el duelo de este sábado a partir de las 19.00 horas
El futbolista argentino del Villarreal quiso destacar la actitud del equipo así como la "humildad" de todos los compañeros para derrotar al conjunto alemán
El Villarreal venció al Bayern (1-0) en un partido que quedará para la historia. Los amarillos derrotaron al gigante bávaro con un gol de Danjuma y ofreciendo una fantástica imagen colectiva. Ante los alemanes, el Submarino fue un equipo valiente y sacrificado. En pocas palabras, un conjunto superior a su rival. Todo ello ante un Estadio de la Cerámica que parecía una caldera. Un partido que recordaremos durante décadas. La escuadra vila-realense tiene licencia para soñar, pero con los pies en el suelo