El expresidente de la Diputación Provincial, Carlos Fabra, ha afirmado esta mañana, que ha “sido objeto de una cacería político- mediática sin precedentes” orquestada por “determinados dirigentes socialistas”. Dice que se siente fuerte y que lo ha sido, aunque sabe que si hubiera tirado la toalla, la persecución habría cesado. La sentencia de la Audiencia Provincial de Castellón, afirma, al cabo de diez años, que no hay pruebas para sostener los delitos de corrupción, tráfico de influencias y cohecho para Fabra, como sí estima, que las hay para para culparlo penalmente por cuatro delitos por fraude a la hacienda pública. Fabra insiste en que el tema aún no está cerrado.
La venganza perfecta de Vicente Vilar ha destrozado la vida de Carlos Fabra y lo ha arrastrado cerca del infierno durante casi diez años. Así se desprende de las manifestaciones realizadas por el ex presidente de la Diputación Provincial de Castellón, que ayer fue condenado por la Audiencia Provincial de Castellón, por 4 delitos contra la hacienda Pública. Fabra no pedirá el indulto, pero aunque respeta la sentencia, está preparado para recurrir en todos los ámbitos donde pueda hacerlo. Dice que se ha demostrado que fue un buen presidente de la Diputación, sin corrupciones, y espera no tener que ir a la cárcel.
Benlloch lamenta que la Generalitat “vuelve a ir en contra de la ciudad” al aprobar una programación plurianual que demorará otros 10 años el pago de los 2,5 millones.
La imputación de Alfonso Bataller ha generado una avalancha de reacciones pero no es la primera vez que alcaldes y concejales de Castellón declaran ante un juez.