La huelga de 48 horas del sector laboral de la Estiba, ha dejado al Puerto de Castellón mano sobre mano, mientras las mercancías se acumulan y los barcos hacen cola dentro y fuera del puerto para completar su actividad. En el recinto Portuario la patronal ha pasado a definir la situación como “un desastre”. Sobre todo, porque todo se negocia en Madrid y aquí solo se viven las consecuencias. Desesperanza también, al conocer que se han prolongado los periodos de huelga a la última semana de junio y primera de julio.
Impotencia en el Puerto de Castellón a la espera de que se llegue a algún tipo de acuerdo que ponga fin al conflicto de los estibadores. Los paros han originado la acumulación de carga y descarga, se encarecen los fletes y se incumplen las fechas de entrega, en resumen, se genera un lastre a la economía castellonense. Según Fomento, las pérdidas superan los 36 millones de euros en los tres primeros días de paros. Ascer habla ya de falta de competitividad, pérdida de rutas, cierre de hornos y reducción de plantillas