Herick Campos ha agradecido el esfuerzo diario que está realizando el sector para adoptar los protocolos que controlen y frenen la expansión de la pandemia
Localidades como Vila-real, Onda o Vinaròs mejoran su incidencia mientras otras como Borriana, la Vall d'Uixó o Benicàssim se estancan. También hay lugar para las que en las primeras semanas de agosto empeoran como Oropesa o Albocasser. Por su parte, pueblos de interior como Toga preocupan con el peor dato de la provincia: 5.000 puntos de IA. La capital Castelló de la Plana se sitúa con una incidencia de 525, 07 y baja de los 1.000 casos activos una vez más con 915 aunque con un nuevo brote de origen social. Otro de los grandes municipios de la provincia como es Vila-real también mejora sus datos con 448.40 (-68,24) de incidencia acumulada y 230 casos activos, 25 menos desde la última actualización.
La reactivación del turismo, con la apertura de hoteles y negocios de hostelería, redujo en un 30 por ciento la cifra de 2.454 trabajadores afectados por un expediente en junio. De los 649 ERTE vivos en la provincia a finales del mes pasado indican que la economía provincial camina poco a poco hacia la recuperación de la normalidad truncada con la irrupción de la pandemia sanitaria. Son 1.018 las mujeres que están afectadas, un 62 por ciento, mientras que los varones suponen el 38 por ciento, al sumar 638.
La provincia acaba julio con 41.702 desempleados y mantiene la tendencia, con la creación de empleo en sectores como el de servicios que ocupó a 680 personas. El sector industrial, uno de los pilares de la economía provincial, reduce en 24 personas el número de parados que ahora es de 4.262. La mayor tasa de castellonenses sin empleo anterior se da en la franja de 30 a 44 años
Carrasco: "No se pueden repetir los errores de este año, por ejemplo, desaprovechando el atractivo de los chiringuitos de la playa desde el inicio de la temporada"