Noticias Castellón
miércoles, 06 de julio del 2022 | Última actualización: 23:58

Elecciones en Francia

Tiempo de Lectura: 3 minutos, 2 segundos

Noticias Relacionadas

 Jorge Fuentes. Embajador de España

Aparte de las propias elecciones ya sean nacionales o autonómicas, en España y en casi todo el mundo, las únicas elecciones que despiertan gran expectación son las estadounidenses y las francesas. Todos tenemos la impresión de que en ellas nos jugamos algo importante y por ello, las consideramos un poco nuestras.

Como era de prever, ha ganado el liberal centrista Emmanuel Macron por 58,5% de votos contra los 41,5% de Marine le Pen y un 28,2% de abstenciones. Con ello Macron revalida su segundo mandato lo que le dará diez años de mando cosa que no ocurría en Francia desde que de Gaulle logró repetir pero cayó sin haber acabado su segundo mandato arrastrado por las consecuencias de la revolución de Mayo del 68.

Con esta victoria, Macron se afianza como el líder más importante de Europa, en especial tras la retirada de Merkel y las fragilidades de su sucesor Olof Scholz especialmente en relación con la guerra de Ucrania.

Es interesante subrayar que Macron desde su ambigua posición central está consiguiendo mimetizar con partidos europeos de derechas (PP) y también de izquierdas (socialistas), aunque en realidad está tan lejos de unos como de otros. Porque lo cierto es que Populares y Socialistas han obtenido en Francia tan exiguos resultados que puede considerárseles como desaparecidos.

Cuando se observan las tendencias hay que reconocer que a Macron, aún habiendo vencido y ello es bueno para Francia y para Europa, no le han ido muy bien las cosas pues ha perdido dos millones de votos respecto a 2017 y tan solo uno de cada cuatro franceses le ha votado de corazón y no por evitar el voto a la ultraderecha.

Todo lo contrario de lo que le ha ocurrido a Marine le Pen. Esta es la tercera vez que su partido -Agrupación Nacional, antes Frente Nacional- consigue llegar a la gran final. La primera vez lo logró Jean Marie le Pen que quedó a 80 puntos del vencedor a la sazón Jacques Chirac. En 2017 Marine quedo a 33 puntos de Macron y en esta tercera ocasión la distancia ha sido solo de 17 puntos, lo que hace pensar a muchos que en cinco años le Pen puede acceder a la Presidencia.

En tan solo dos meses en Francia tienen lugar las elecciones legislativas que deberán decidir la formación del Parlamento y también del Gobierno, incluido el Primer Ministro. Y en esa ocasión, aunque el partido "En marche" de Macron puede vencer, no es a excluir que el Presidente tenga que aceptar una cohabitación ya sea con la ultraderecha de le Pen o con la izquierda de Melenchon. Mutatis mutandis es como si Arrimadas tuviera que optar entre gobernar con Yolanda Díaz o con Abascal.

Pocos Presidentes en Francia han tenido índices de aceptación tan bajos como Macron y han suscitado tanto rechazo por motivos muchas veces irracionales -sonrisa de superioridad, complejo de "primero de la clase"- y sin embargo ha tenido los respaldos suficientes para lograr lo que ningún otro Presidente había logrado en medio siglo: ni Pompidou, ni Miterrand, ni Giscard, ni Sarkozy.

El ejemplo frances debe una vez más, llevarnos a la reflexión de las fragilidades de nuestro sistema electoral que fuerza a poner al Presidente electo en manos de partidos minoritarios, configurados con menos exigencias que las grandes formaciones y con responsabilidades discutibles.

El sistema de doble vuelta despeja el panorama político y evita alianzas tan deplorables como la que hoy nos gobierna en España.