Evitar la despoblación de los municipios del interior es uno de los objetivos de la Diputación de Castellón. Pero no depende sólo de esta administración, tienen que implicarse también la Generalitat Valenciana y el Gobierno del Estado. Conseguir una vivienda digna para vivir y la discriminación fiscal son, entre otros, los inconvenientes que considera José Martí, presidente de la Diputación de Castellón, para que los jóvenes se queden en su pueblo o algún ciudadano opte por querer ir a vivir al interior.
La Generalitat Valenciana y la Diputación de Castellón han comenzado a trabajar en un marco de colaboración para llegar a las 10.000 viviendas del parque público en los próximos diez años para evitar la despoblación en el interior de la provincia. Con ello, se duplicará el número del parque de viviendas públicas existentes Castellón, tal como ha señalado el conseller de Vivienda, Rubén Martínez Dalmau, tras la reunión que ha mantenido con el presidente, José Martí
El Plan Castellón 135, dotado con 12,4 millones de euros, discriminará positivamente a los municipios de menos de 500 habitantes con el fin de frenar la despoblación. Las bases de este Plan contemplan también otras opciones como que sean los Ayuntamientos los que deciden dónde y como invertir los fondos de Diputación; y no habrán de renunciar a los sobrantes por las ‘bajas de las empresas’, que podrán reinvertir en Gastos Corrientes.
El alcalde ha solicitado a Martí durante la entrevista que el núcleo poblacional sea tenido en cuenta a la hora de aplicar políticas contra la despoblación