Este acuerdo afecta a toda la Corporación, incluido el alcalde, que no dejaría de serlo, pero con responsabilidades limitadas, asumidas por el vicealcalde.
Este es el primero de los seis vehículos que deberán llegar en noviembre y si todo va como toca, el nuevo servicio se pondría en marcha antes de que acabe el año.
Para conseguir muchos de los fines propuestos ayer por la plataforma Pro-AVE, Castellón necesitará contar con el apoyo de otras instituciones de rango superior.
El punto más significativo será la reducción del coeficiente del IBI al 0,78 mientras que la tasa de basuras y el impuesto de vehículos se reduce un 1%.