La ceremonia ha honrado a los 150 vecinos de Almassora, Castellón y Vila-real que “dieron sus vidas en la Guerra de la Independencia por defender nuestra identidad”.
Una ceremonia que sirve de “reconocimiento implícito a los vecinos de Almassora, Castellón y Vila-real que dieron la vida por la unidad de este territorio”.
Casanova adelantó su intención de aprovechar la reunión en la Conselleria de Educación para agilizar la licitación, contratación e inicio de las obras.