El concejal de Comercio, Alberto Vidal, considera que la situación responde a una combinación de factores que afectan al comercio tradicional en numerosas ciudades
Los cierres de comercios se han convertido en una imagen cada vez más habitual en algunas de las principales calles comerciales de Castelló. En el último año, vías emblemáticas como la calle Enmedio han visto desaparecer firmas tan conocidas como Benetton, Pepe Jeans, Oysho, Pull & Bear o, más recientemente, Massimo Dutti y Guess.
A esta situación se suman los negocios de proximidad que durante décadas han formado parte del tejido comercial de la ciudad. El último ‘adiós’ ha sido el de la zapatería Incontro 105, en la calle Alloza, que bajará la persiana el próximo mes de julio tras 20 años de actividad debido a la jubilación de su propietaria y a la falta de relevo generacional.
El concejal de Comercio, Alberto Vidal, considera que la situación responde a una combinación de factores que están afectando al comercio tradicional en numerosas ciudades. “Hay un crecimiento del comercio online, cambios en los hábitos de consumo y una tendencia entre los más jóvenes a comprar más por Internet o acudir a los centros comerciales”, ha explicado.
Y a ello se suma, tal y como ha recordado el edil, la estrategia de algunas grandes compañías, como es el caso de Inditex, que en los últimos años ha apostado por cerrar tiendas en los cascos urbanos de numerosas capitales de provincia para concentrar su actividad en locales de gran formato ubicados en grandes superficies. “Estamos en una coyuntura de cambios”, ha subrayado.
Del marketplace a los bonos: las medidas para impulsar el comercio local:
Con todo, desde el Ayuntamiento defienden la puesta en marcha diferentes iniciativas para apoyar al comercio local y tratar de frenar “esta sangría” de cierres. Entre ellas destaca la creación de un marketplace local que reúne a más de 250 establecimientos de Castelló en una plataforma digital destinada a promocionar y facilitar las compras en el comercio de proximidad.
Otra de las medidas destacadas son los bonos comerciales, cuya próxima edición alcanzará una dotación de 800.000 euros. Se trata de una iniciativa que, tal y como avanza el concejal, generará un impacto económico directo de 1,6 millones de euros en las tiendas participantes y podría alcanzar los 2,5 millones de euros de forma indirecta.
Vidal también ha recordado que durante las obras de la Zona de Bajas Emisiones, desde el área de Comercio habilitó una serie de ayudas para los establecimientos que pudieron ver su actividad afectada por estos trabajos.
“No podemos obligar a la gente a entrar en las tiendas”
Pese a las medidas adoptadas, el concejal reconoce que la administración tiene un margen de actuación limitado frente a las transformaciones que está experimentando el sector. “Hacer estamos haciendo, pero lo que no podemos hacer es coger a la gente y meterla en las tiendas. Los comercios tienen sus propios métodos y algunos están consiguiendo muy buenos resultados”, ha afirmado.
En este sentido, considera que la innovación será una de las claves para garantizar la competitividad del comercio local en los próximos años. “Hace falta un esfuerzo de innovación y desde el Ayuntamiento tratamos de orientarles y ayudarles mediante formación y asesoramiento”, ha añadido.









































