Hay causas que nos recuerdan, también en los momentos convulsos, lo mejor de una sociedad, como es su capacidad para acompañar, para tender la mano y para transformar la solidaridad en hechos. La lucha contra el cáncer es una de ellas. Una realidad que, de una forma u otra, nos toca de cerca y que nos enseña cada día que nadie debería afrontar esta enfermedad en soledad.
El próximo 18 de octubre, Almassora volverá a demostrar que es un pueblo comprometido y solidario con la celebración de la V Marcha Contra el Cáncer, una iniciativa impulsada por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) que convierte nuestras calles en un espacio de encuentro, apoyo y esperanza. Cuatro kilómetros que simbolizan la voluntad de avanzar juntos frente a una enfermedad que exige el compromiso de toda la sociedad.
Desde el Ayuntamiento queremos reconocer y agradecer profundamente la labor que desarrolla la AECC, tanto a través de su delegación local como de su estructura provincial. Detrás de cada iniciativa hay personas que dedican su tiempo y sus esfuerzos a mejorar la vida de los demás, que escuchan, orientan y acompañan a pacientes y familiares en momentos especialmente difíciles. Su trabajo demuestra que la atención a las personas necesita cercanía, comprensión y apoyo emocional.
El voluntariado es una pieza imprescindible en esta tarea. Son muchas las personas que, de manera desinteresada, ofrecen su tiempo, su experiencia y su cariño para ayudar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. A todas ellas quiero trasladar mi reconocimiento. Su compromiso nos recuerda que los pequeños gestos pueden tener un enorme valor y que, cuando alguien se siente acompañado, encuentra nuevas fuerzas para afrontar las dificultades.
Pero junto al apoyo y al consuelo, la investigación es, sin duda, otro elemento fundamental que debemos seguir impulsando. Investigar significa abrir nuevas oportunidades, mejorar los tratamientos, avanzar en la prevención y aumentar las posibilidades de superar la enfermedad. Significa trabajar hoy para ofrecer más esperanza mañana. Por eso, cada aportación destinada a esta causa cuenta, y cada persona que participa en iniciativas solidarias contribuye a sostener un esfuerzo colectivo del que depende el futuro de muchos pacientes y sus familias.
La marcha también nos invita a reflexionar sobre la importancia de la prevención, la detección precoz y el acceso a información rigurosa. La concienciación social es esencial para seguir avanzando, desterrar miedos y favorecer que las personas puedan recibir atención y orientación cuando lo necesitan. Frente al cáncer, la información, la ciencia y el acompañamiento deben caminar de la mano.
Animo a todos los almassorins a caminar juntos este domingo por quienes luchan, por quienes les acompañan y por un futuro con más respuestas y más esperanza.























