sábado, 31 de octubre, 2020  |  

- 27 agosto, 2020 -

Begoña Carrasco. Portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Castellón Dentro de las bañeras, entre platos de ducha, encima de lavabos, por... La casa por barrer

Begoña Carrasco. Portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Castellón

Dentro de las bañeras, entre platos de ducha, encima de lavabos, por el suelo… Este es el lugar que ha elegido el equipo de gobierno municipal de Amparo Marco para guardar los archivos y expedientes del área de Urbanismo, es decir, en los WC y baños del Ayuntamiento, acumulando polvo o expuestos a fugas de agua que los dejarían, inevitablemente, inservibles para siempre.

Así lo hemos visto gracias a las imágenes que ha distribuido el sindicato CSIF, que ha accedido al área en la cual se acumulan los documentos oficiales de todos los castellonenses. Esto explica muchas, pero que muchas cosas. En primer lugar, se trata de documentación oficial, y por tanto, que debe guardarse en un lugar apropiado, con el debido sigilo y grado de conservación, algo que a día de hoy no está, ni mucho menos, garantizado. Y la segunda cosa, y no menos importante, es que se trata documentación que afecta al conjunto de los castellonenses, que tiene derecho a poder consultarla siempre y cuando considere necesaria, y que además es ‘patrimonio municipal’.

El caso es que una imagen vale más que mil palabras. La sola visión de las imágenes evidencia la dejadez y la falta de diligencia que imprime el equipo de gobierno a su gestión diaria. Las fotos también podrían resumir la gestión que el concejal del PSOE, Rafa Simó, ha podido hacer del área de Urbanismo, todo manga por hombro.Esperemos que no haga lo mismo en el Puerto de Castellón.

No nos extraña que asuntos tan capitales para los castellonenses como el Plan General de Ordenación Urbana esté todavía sin aprobar y con infinidad de trámites pendientes de hacer, incumpliendo los plazos y las promesas que ellos mismos hicieron a los castellonenses en las elecciones del año 2015, y que han seguido reeditando en las últimas del 2019, sin que el documento, imprescindible para garantizar el devenir futuro de la ciudad, esté activo.
Esta es la gestión de lo que se ve, pero también de lo que no se ve. Por eso esta misma semana, concretamente el martes 25 de agosto, ha sido el día que también ha entrado en vigor el presupuesto del presente ejercicio 2020. Es decir, los castellonenses han estado hasta 9 meses sin disponer de sus cuentas, motivo por el cual no se han podido activar ni ayudas ni medidas económicas ni sanitarias específicas en materia Covid. Al igual que tampoco se ha puesto en todo este tiempo en marcha el prometido refuerzo de efectivos policiales en materia de violencia de género.

Y así pasan los días de verano… Como pasaron los de otoño, invierno y primavera: con una carencia absoluta de gestión en el seno del Acord de Fadrell, y con una guerra interna de partidos, que repercute negativamente en el conjunto de los castellonenses. Nada nuevo bajo el sol. Unos por otros, la casa por barrer. A la vista de las imágenes, en algunos asuntos, es en sentido literal.

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