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jueves, 29 de septiembre del 2022 | Última actualización: 18:49

El casting socialista

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Rafa Cerdá Torres. Abogado.

¿Se acuerdan de la dimisión de Rubalcaba de la Secretaría General del Partido Socialista Obrero Español, a finales del mes de mayo?...han pasado tantas cosas durante el finiquitado mes de junio que la salida por la puerta trasera de la sede socialista en la Calle Ferraz de Don Alfredo Pérez Rubalcaba, se antoja cosa muy antigua. Y no es así. La marcha del viejo zorro (dicho con la mejor de las acepciones) socialista ha supuesto una verdadera revuelta en el seno de la veterana formación, tras cambiar varias veces de estrategia en la configuración del futuro más próximo (que si un Congreso extraordinario sin primarias, que primarias sin Congreso, que ambas cosas a la vez, que Susana Díaz se erigía como la "Esperanza Blanca" del PSOE, que luego va a ser que no, que a lo mejor sí pero ahora no,...) al final la elección del máximo dirigente recaerá en un proceso de elección directa en el que el sufragio de los militantes será decisivo, por encima de aparatos, federaciones y Congresos trufados de estómagos agradecidos.

Un soplo de aire fresco, una nueva oportunidad de abrir en canal las anquilosadas estructuras de los partidos políticos tradicionales, en suma una cierta expectativa para la ciudadanía comprobar como los distintos aspirantes se presentan ante los afiliados de su partido, procurando ganarse el apoyo para la elección definitiva el próximo 13 de julio. Pues bien, si debo manifestar mi humilde opinión, el ambiente que arrastra todo el proceso es más propio de un casting al estilo de un programa de telerrealidad que el esperado en una contienda electoral de cierto nivel.

Los aspirantes se miden por el número de avales que aportan, antes que con el bagaje de ideas y proyectos que pretenden someter a sus compañeros. Se contrasta el nivel de los dos candidatos con mayor posibilidad en función de su grado de telegenia y buena imagen. Ni asomo de trayectorias profesionales o méritos sociales que les auspicien a cierto reconocimiento. Al mismo tiempo el encuadre ideológico será más o menos acusado según el medio de comunicación al que asomen la patita cada uno de los candidatos. Es decir, la ausencia de un discurso potente y coherente es casi total, más allá de frases brillantes y eslóganes de campaña. Estoy seguro que los mismos textos e idénticas declaraciones se intercambian con políticos del Partido Popular, cambiando las siglas objeto de crítica (el PSOE en lugar del PP) y sería exactamente lo mismo, o muy parecido.

En resumen, lo visto hasta ahora más que un proceso de primarias destinado a elegir un liderazgo sólido, coherente y capaz para el principal partido de la oposición, se parece muy mucho a la elección de un candidato televisivo. En lugar de la voz más original o de la actuación más deslumbrante que dan origen a programas de Televisión de gran éxito (La Voz o Tu Cara Me Suena), visionamos un gran casting de liderazgo político. Mucha imagen, mucha encuesta y poco o nulo contenido...ojalá me halle en un profundo error, y el nuevo Secretario General del PSOE dé forma a una nueva forma de hacer política. Si sólo estamos ante una cara bonita o meros ejercicios de retórica, mal camino llevará el país y peor el PSOE, mientras Pablo Iglesias y sucedáneos se frotarán las manos.

Con todo espero la victoria de Eduardo Madina, el aspirante más sólido de los tres que se postulan al proceso de primarias. Al tiempo le pido tiempo.