Gobernar es tomar decisiones, escuchar, dialogar e intentar buscar soluciones. Pero gobernar también es no rendirse cuando un proyecto importante encuentra obstáculos en el camino.
Ese ha sido el espíritu con el que hemos afrontado uno de los proyectos más relevantes para el futuro de nuestra playa, como es la creación de una gran zona verde de transición entre el núcleo residencial y el polígono del Serrallo. Un proyecto que esta semana ha dado un paso decisivo con la aprobación del convenio de cooperación entre el Ayuntamiento de Almassora y la Generalitat Valenciana.
No ha sido un camino sencillo. Todos recordamos que hace unos meses este acuerdo no pudo salir adelante. Podíamos habernos resignado, pero esa nunca ha sido nuestra manera de entender la gestión pública.
Abrimos una nueva etapa de diálogo, mantuvimos nuevas reuniones con la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, con los técnicos y con los grupos políticos para aclarar dudas y buscar el consenso necesario que permitiera desbloquear una actuación que consideramos fundamental para Almassora.
Siempre he defendido que una alcaldesa no puede quedarse sentada esperando a que las cosas sucedan. Mi trabajo consiste en llamar a todas las puertas que haga falta. Las de la Generalitat, las del Gobierno de España, las de cualquier administración que tenga competencias para ayudarnos a resolver los problemas de nuestros vecinos. Y hacerlo con insistencia, con lealtad institucional y con la firme convicción de que cada gestión puede traducirse en una mejora para Almassora.
Ese es el compromiso que asumí desde el primer día y el que sigo manteniendo. Estaré siempre al lado de los almassorins, defendiendo sus intereses allí donde sea necesario y trabajando para que las demandas de Almassora sean escuchadas.
La aprobación de este convenio es un buen ejemplo de ello. Cuando existe voluntad de colaboración entre administraciones, los proyectos avanzan. Por eso, quiero resaltar la enorme cooperación mostrada por la
Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación.
La futura actuación permitirá regenerar más de 58.000 metros cuadrados en el entorno de Om Blanc para crear un corredor verde que ejercerá como espacio de transición entre la playa y el área industrial. Hablamos de una mejora ambiental y paisajística, pero también de una actuación pensada para responder a una preocupación que durante años nos han trasladado muchos vecinos de la zona.
Este convenio es fruto del trabajo diario, de llamadas, de informes, negociaciones y gestiones que rara vez trascienden a la opinión pública, pero que son imprescindibles para que los proyectos salgan adelante.
Mientras haya un problema que resolver o un proyecto que pueda mejorar la vida de los vecinos de Almassora, siempre habrá una puerta más a la que llamar.





























