Miles de personas acompañan al patrón de los pescadores desde la iglesia hasta la Lonja, donde embarcó para recorrer el Puerto entre vítores, campanas y fuegos artificiales
La procesión marítima de Sant Pere volvió a convertirse este domingo en el acto más emblemático y emotivo de las fiestas del Grao de Castellón. Tras la tradicional ofrenda floral, la imagen del patrón de los pescadores recorrió las calles del distrito marítimo antes de embarcar en la Lonja pesquera para navegar escoltada por decenas de embarcaciones engalanadas, mientras un castillo de fuegos artificiales iluminaba el cielo al caer la noche.
Castellón ha celebrado hoy el día de Sant Pere, el día grande de las fiestas del Grau.
La jornada comenzó por la mañana con la misa solemne en honor al patrón. Ya por la tarde, a las 20.30 horas, arrancó la ofrenda floral desde la Tenencia de Alcaldía del Grao. El desfile, organizado por la Peña El Serrallo y la Comisión de Fiestas de Sant Pere, recorrió el paseo Buenavista, la avenida del Puerto y la calle Churruca hasta la Parroquia de Sant Pere, donde cientos de participantes depositaron sus flores ante la imagen del santo.
Las reinas de las fiestas de Sant Pere, Claudia Albert Giner y María Salom Fallán, junto a sus Cortes de Honor, las comisiones, peñas, asociaciones y entidades del Grao protagonizaron una ofrenda que volvió a congregar a numerosos vecinos a lo largo del recorrido. También participaron las reinas de las fiestas de Castellón, Clara Sanz y Ana Colón, así como el presidente infantil, Miguel Ramírez León, y el presidente de la Comisión de Fiestas, Miguel Valerino.
Del templo al mar
Concluida la ofrenda, la plaza de la iglesia guardó silencio durante unos instantes antes del inicio de la procesión. La primera en abandonar el templo fue la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, portada a hombros mientras el campanario del Grao hacía sonar sus campanas. A continuación salió la imagen de Sant Pere, recibida por los aplausos de los asistentes y por el tradicional grito de «Visca Sant Pere!», repetido una y otra vez durante todo el recorrido.
La comitiva avanzó por la calle Churruca, la avenida del Puerto, el paseo Buenavista y la calle Treballadors de la Mar hasta acceder al recinto portuario. Junto a las imágenes desfilaron las reinas y las comisiones de fiestas, representantes de la Cofradía de Pescadores, vecinos y autoridades, que acompañaron el cortejo vestidos de gala.

La dársena ofrece la imagen más esperada de las fiestas

En la Lonja de Pescadores aguardaban varias embarcaciones decoradas para la ocasión. La imagen de Sant Pere embarcó en una de ellas, mientras que en otra lo hicieron las autoridades, representantes de la Cofradía de Pescadores y la banda de música. A ambas se unieron otras barcas pesqueras engalanadas que acompañaron al patrón durante la travesía por la dársena interior del Puerto.
Con el sol ocultándose sobre el Grao y la noche comenzando a caer, la procesión marítima dejó una de las imágenes más características de las fiestas. El reflejo de las embarcaciones iluminadas sobre el agua, acompañado por el castillo de fuegos artificiales disparado por Pirotecnia Peñarroja, puso el broche de oro a una celebración seguida por miles de personas desde tierra entre continuos vítores a Sant Pere.
Amplia representación institucional

En la procesión participaron la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco; la teniente de alcalde del Grao, Ester Giner; la concejala de Fiestas, Noelia Selma; el presidente de la Autoridad Portuaria, Rubén Ibáñez; la presidenta de Les Corts Valencianes, Llanos Massó; el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Castellón, Alfonso Martín; el comisario principal jefe de la Policía Local, Francisco Javier Catalán, además de miembros de la corporación municipal.
Durante la jornada, la alcaldesa señaló que el Grao «ha vuelto a mirar al mar para rendir homenaje a Sant Pere» y destacó la vinculación histórica del distrito marítimo con la pesca y el papel que este sector sigue desempeñando en la identidad y la gastronomía de Castellón.
La procesión marítima constituye el acto central de las Fiestas de Sant Pere, una celebración declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial que cada 29 de junio reúne a miles de personas en torno a una de las tradiciones marineras más arraigadas de la ciudad.
Carrasco ha subrayado, además, la importancia que mantiene el sector pesquero para Castellón: “La pesca forma parte de nuestra historia y de nuestra identidad, pero también de nuestro presente y nuestro futuro. El trabajo de nuestros pescadores contribuye a mantener una gastronomía singular, estrechamente vinculada a los productos del Mediterráneo”.
















































