Castellón instalará lectores en los contenedores marrones para bonificar el reciclaje

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Los dispositivos de lectura comenzarán a colocarse en octubre mientras la ciudad sigue rezagada en vidrio, con un 11 % de separación frente al 20 % de media nacional

Los contenedores marrones de Castellón incorporarán a partir de octubre lectores de la tarjeta ciudadana para identificar a los vecinos que los utilizan y bonificar en la tasa de basura a quienes separen sus residuos orgánicos. La medida forma parte del nuevo contrato municipal de recogida de residuos y pretende incentivar el reciclaje de una fracción que todavía presenta dificultades en la capital de la Plana.

La instalación de estos dispositivos era uno de los condicionantes incluidos por el Ayuntamiento de Castellón en el pliego del contrato de recogida de basura adjudicado a Tecma.

Contenedores para la recogida selectiva de basura

Los contenedores no serán sustituidos, según explicaba el presidente de Reciplasa, Sergio Toledo, ya que son relativamente nuevos y se instalaron en 2021. A partir de octubre se incorporarán los lectores que permitirán registrar mediante la tarjeta ciudadana quién hace uso del contenedor marrón.

El sistema no incorporará detectores para comprobar si los residuos depositados son realmente orgánicos ni mecanismos para pesar la cantidad introducida, ya que estas alternativas encarecerían considerablemente su implantación.

La utilización de la tarjeta servirá, sin embargo, para aplicar una reducción en el recibo de la basura a los vecinos que hagan uso de estos contenedores. "Pensamos que con ello se podrá promover un incremento en la separación de este tipo de residuos", señalaba Toledo. "Intentaremos fomentar el uso del de orgánica, porque si lo utilizas pagarás menos tasa de basura".

Castellón, por debajo de la media en reciclaje de vidrio

contenedor de vidrio

Los castellonenses se acostumbran poco a poco a separar los residuos que generan, aunque todavía queda camino por recorrer para alcanzar los objetivos de reciclaje.

Toledo destacaba la importancia que tiene la capital de la Plana dentro del conjunto del plan zonal gestionado por Reciplasa, puesto que Castellón aporta aproximadamente la mitad de los residuos recogidos en los 46 municipios que lo integran.

Mientras los datos de separación de materiales como envases, papel y cartón se sitúan en parámetros similares a los de otros territorios, el vidrio continúa siendo una de las asignaturas pendientes.

Según los datos aportados por el presidente de Reciplasa, la utilización del contenedor de vidrio por parte de los particulares se sitúa en Castellón en torno al 11 %, frente al 20 % de la media nacional, pese a las campañas de concienciación realizadas por Ecovidrio.

El problema no se encuentra tanto en la hostelería como en los hogares. "No tenemos el problema con los bares", explicaba Toledo. "Los bares funcionan muy bien. Además, muchos tienen su propio contenedor dentro y lo sacan a la hora que toca para la recogida".

La situación cambia con los residuos generados en los domicilios. "En el consumo privado particular tenemos porcentajes de utilización del contenedor de vidrio de un 11% y la media nacional está en un 20%, que tampoco es mucho, pero nosotros estamos en la mitad de esa media nacional", señalaba.

Adiós a los contenedores soterrados

  • Contenedores soterrados

Otra de las condiciones del nuevo contrato municipal, cuya ejecución ya ha comenzado, es la eliminación de los contenedores soterrados existentes en Castellón.

La idea de esconder los depósitos de basura bajo tierra surgió en Finlandia a finales de los años ochenta de la mano del empresario Veikko Salli y comenzó a desarrollarse comercialmente a principios de los noventa.

Durante aquella década el sistema comenzó a extenderse por Europa y llegó también a España, aunque sería durante los primeros años del siglo XXI cuando numerosas ciudades apostaron por los contenedores soterrados, especialmente en actuaciones de renovación urbana y espacios donde se buscaba reducir el impacto visual de los residuos.

Con el paso del tiempo comenzaron también a evidenciarse sus inconvenientes. Su instalación requiere obra civil, fosos, mecanismos hidráulicos o sistemas de elevación, drenaje y limpieza. A ello se suman los problemas derivados de posibles filtraciones y acumulaciones de líquidos, así como el tiempo necesario para que los camiones grúa puedan extraerlos, vaciarlos y volverlos a introducir en los fosos.

La gran implantación de los contenedores soterrados en Castellón se produjo en 2006, durante la alcaldía de Alberto Fabra (PP). El Ayuntamiento destinó entonces más de 1,5 millones de euros a crear una red de 100 puntos de recogida selectiva, con un total de 300 depósitos soterrados para papel y cartón, vidrio y envases ligeros.

Pero el que hace dos décadas se presentó como uno de los símbolos de modernización de la recogida de residuos ha terminado por perder la batalla en Castellón. Los malos olores, el ruido durante el vaciado, las roturas del pavimento, las dificultades de limpieza y el elevado coste de mantenimiento llevaron al Ayuntamiento a decidir su eliminación.

La retirada de los contenedores soterrados existentes en Castellón fue anunciada en octubre de 2024 y ya ha comenzado a materializarse. Veinte años después de aquella gran apuesta, los depósitos recorren ahora el camino inverso: salen del subsuelo para devolver la recogida de residuos a la superficie.

  • Tecma, retirada de contenedores soterrados junto al Mercado Central 290726
  • Tecma, retirada de contenedores soterrados junto al Mercado Central 290726

Reciplasa estudia asumir la gestión de los ecoparques

Otro de los cambios que estudia Reciplasa pasa por unificar la gestión de los ecoparques de los municipios integrados en su ámbito.

Actualmente, Reciplasa gestiona los residuos de 46 municipios de la zona de la Plana. El sistema comprende los contenedores, los camiones y la recogida, además de la planta de transferencia de Almassora o el traslado directo a la planta de Onda, su tratamiento y la posterior gestión de los rechazos destinados a vertedero.

Sin embargo, Reciplasa no controla actualmente la gestión de los ecoparques de estos municipios. La sociedad estudia ahora avanzar hacia un modelo unificado, una iniciativa que podría incorporarse al proyecto de la nueva planta de reciclaje de Onda, cuya licitación se pretende sacar a concurso público antes de que finalice el año.