31 escuadras y 11 bandas de música, collas de dolçainers y batucadas llenaron de color y tradición la localidad durante el fin de semana
Peñíscola ha puesto el broche final a sus fiestas de Moros y Cristianos con un fin de semana marcado por los grandes desfiles, la música y los espectaculares trajes de las escuadras participantes.
Tras la entrada de las escuadras moras victoriosas celebrada el sábado, este domingo tuvo lugar el segundo y último gran desfile de las fiestas, en el que las escuadras moras y cristianas recorrieron las principales calles del municipio.
El majestuoso pasacalle sirvió para clausurar los festejos de este año y volvió a convertir las calles de la Ciudad en el Mar en un escenario de música, tradición y color.
Un total de 31 escuadras y grupos de baile de la Associació Cultural de Moros i Cristians, acompañados por 11 bandas de música, collas de dolçainers y batucadas, participaron en un desfile que consiguió atraer a numerosos vecinos y visitantes.
Los participantes sorprendieron al público con sus vistosos trajes y elaboradas vestimentas, mientras las marchas moras y cristianas ponían la banda sonora a un recorrido que partió desde la ciudad antigua y atravesó las principales calles de Peñíscola hasta llegar a la plaza Constitución.
El final del desfile estuvo acompañado por un ramillete de fuegos artificiales, que puso el punto final a un intenso fin de semana de celebraciones.
Invitados de excepción
El desfile de Entrada del sábado contó con la presencia de la presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, que acompañó a la Corporación Municipal, a la Reina y a la Corte de Honor de los festejos, así como a otros representantes comarcales y alcaldes de la zona.
Durante la jornada, los representantes institucionales pudieron disfrutar del primer gran desfile de las fiestas y del espectáculo ofrecido por las diferentes escuadras participantes.
Este domingo, el protagonismo institucional también estuvo sobre las calles de Peñíscola. El alcalde, Andrés Martínez, se vistió con uno de los tradicionales trajes festivos y participó en el desfile de fin de fiesta junto a las y los integrantes de la Escuadra del Mig.
Con este último desfile, Peñíscola pone el punto final a una nueva edición de sus Moros y Cristianos, una celebración que vuelve a llenar el municipio de música, tradición y espectáculo y que reúne cada año a participantes y visitantes en torno a una de sus citas festivas más destacadas.











































