El técnico albinegro avisa del peligro de un CD Tenerife histórico y determinante que exigirá la máxima concentración en Castalia
El entrenador del CD Castellón, Pablo Hernández, compareció ante los medios de comunicación con las ideas muy claras de cara a la sexta jornada de la Segunda División. El técnico albinegro analizó el inminente compromiso que enfrentará a su equipo contra el CD Tenerife este sábado a las 18:30 horas. Con el factor campo a favor, el preparador no ocultó su ambición de brindar un nuevo triunfo a los seguidores que llenarán las gradas del Estadio Castalia.
La actualidad del conjunto de la Plana está marcada por el parón internacional, un asunto que Hernández abordó desde una doble vertiente muy definida. Por una parte, mostró el orgullo de la entidad por la convocatoria de Matías Orozco con su selección, lo que confirma el excelente nivel de la plantilla. Por otra, lamentó el perjuicio deportivo de perderlo para la Liga, señalando un debate del calendario que sigue abierto y sin solución por parte de la patronal.
La trampa del liderato
Pese a ostentar la condición de líder de la categoría, el técnico prefirió rebajar la euforia y poner el foco exclusivo en la competitividad. Hernández argumentó que la plaza actual sirve para reforzar la confianza del bloque, pero en ningún caso asegura el éxito futuro. El objetivo prioritario de la plantilla es mantener el ritmo de juego y hacer de su feudo un fortín inexpugnable para la afición.
Respeto máximo al rival
El preparador albinegro dedicó sus palabras más contundentes a advertir sobre el potencial del conjunto tinerfeño, desterrando cualquier exceso de confianza en el entorno. Calificó al rival como un equipo histórico, con una pizarra muy bien trabajada y futbolistas capaces de decidir un choque por sí mismos. Hernández fue tajante al asegurar que quien espere una victoria plácida o goleada fácil está completamente equivocado.
Un bendito dolor de cabeza
La mejor noticia para el cuadro local llega desde los servicios médicos, que presentan una enfermería casi vacía para el fin de semana. A excepción de la única baja confirmada de Briganani, el técnico recupera a efectivos clave como Adam Jakobsen y Kostis. Esta situación genera una competencia interna feroz que el propio míster calificó como un problema ideal, garantizando que todos los futbolistas tendrán su momento si siguen trabajando al nivel actual.








































