La campaña de anillamiento se ha desarrollado entre el 25 de marzo y el 6 de mayo, coincidiendo con el paso migratorio primaveral
La campaña de anillamiento de aves desarrollada este año en las Islas Columbretes ha concluido con un total de 2.117 capturas, consolidando una iniciativa que suma ya 32 años de seguimiento, investigación y conservación de la biodiversidad en uno de los espacios naturales más emblemáticos de Castelló.
Así lo han dado conocer el concejal de Medio Ambiente, Gonzalo Romero, y el responsable del proyecto, Joan Castany, quienes han destacado la importancia de este trabajo científico para conocer mejor las rutas migratorias de las aves y reforzar la protección de las Columbretes.
La campaña se ha desarrollado entre el 25 de marzo y el 6 de mayo, coincidiendo con el paso migratorio primaveral de numerosas especies que pasan el invierno en África o en la Península Ibérica y se dirigen hacia sus zonas de reproducción.
Conocer para conservar
Durante la presentación, Joan Castany ha recordado que el proyecto se sustenta sobre una idea fundamental: “Conocer para conservar”. Según ha explicado, el objetivo principal es estudiar el comportamiento migratorio y la fenología de las aves, conocer el papel de las Islas Columbretes como área de descanso durante la migración a través del Mediterráneo y analizar la dinámica poblacional de las especies migradoras transaharianas.
Para ello, el equipo utiliza una metodología basada en la instalación de cuatro redes japonesas que permiten capturar temporalmente a las aves para su identificación, medición y anillamiento científico antes de ser liberadas nuevamente.
Gracias a este sistema, los investigadores pueden obtener información clave sobre los desplazamientos de las aves, sus rutas migratorias y el estado de conservación de las diferentes especies.
El mosquitero musical, la especie de paso más abundante
Entre las especies registradas durante la campaña destaca el mosquitero musical, con 451 ejemplares capturados. Se trata de una especie de paso que utiliza las Columbretes como lugar de descanso durante su migración, pero que no cría en el archipiélago.
Por otra parte, se han anillado 35 ejemplares de ruiseñor común, una de las especies más habituales en esta zona durante el periodo migratorio.
Los datos obtenidos permiten a los científicos conocer mejor la evolución de las poblaciones de aves y detectar posibles cambios relacionados con factores como el clima, la disponibilidad de alimento o la alteración de los hábitats.
Un espacio único que requiere más recursos
Asimismo, el concejal de Medio Ambiente ha reafirmado el compromiso municipal con la conservación de las Islas Columbretes, que ha definido como “una auténtica joya ambiental que nos hace diferentes del resto de capitales de provincia”.
Romero ha asegurado que el Ayuntamiento seguirá impulsando actuaciones destinadas a la protección y puesta en valor de este espacio natural, considerado uno de los enclaves ecológicos más importantes del Mediterráneo occidental.
Asimismo, ha mostrado su preocupación ante cualquier posible reducción de medios destinados a la vigilancia y conservación del archipiélago. “Las islas no pueden quedar desatendidas. Tienen un enorme valor ecológico, paisajístico y patrimonial y deben contar con los recursos necesarios para garantizar su protección”, ha señalado.
En este sentido, ha anunciado que el consistorio continuará reclamando al Gobierno central que mantenga y refuerce los medios destinados a la conservación de las Columbretes.
Por su parte, Joan Castany ha destacado el valor excepcional del archipiélago para la investigación científica. “Las Islas Columbretes son un paraíso y esperamos poder seguir contando con el apoyo del Ayuntamiento para continuar desarrollando este tipo de iniciativas”, ha afirmado.









































