Noticias Castellón
lunes, 20 de abril de 2026 | Última actualización: 19:12

El extraño tripartito del bloqueo

Tiempo de Lectura: 2 minutos, 18 segundos

Noticias Relacionadas

Hay decisiones políticas que cuestan de entender. Y la adoptada en el último pleno por PSPV, Compromís y Vox es una de ellas. Tres formaciones, una de ellas con ideologías supuestamente alejadas, han coincidido, sin embargo, en frenar un proyecto positivo para Almassora. Un proyecto técnico, trabajado durante meses y pensado exclusivamente para mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos.

Lo ocurrido no puede calificarse de otra manera que como un bloqueo. Porque dejar encima de la mesa, a última hora y sin justificación sólida, un acuerdo de colaboración con la Generalitat Valenciana supone, en la práctica, paralizar una iniciativa clave para nuestro municipio. Y lo más grave no es solo la decisión, sino la forma en la que se ha producido.

Durante varias semanas, todos los grupos han tenido acceso a la documentación. Han podido estudiar el proyecto, plantear dudas, proponer mejoras. De hecho, en comisión informativa optaron por la abstención, lo que ya evidenciaba que no había un rechazo frontal. Sin embargo, apenas 20 minutos antes del pleno, decidieron cambiar de criterio y evitar que el acuerdo se votara. Una maniobra difícil de justificar desde la responsabilidad institucional.

Lo que estaba sobre la mesa no era una cuestión ideológica, sino un acuerdo técnico entre administraciones para transformar este espacio, entre el polígono industrial del Serrallo y la playa de Almassora, en una zona verde. Hablamos de actuar en la partida de Om Blanc para crear una transición natural entre el área residencial y el polígono. Un proyecto que reducirá el impacto visual, mejorará el entorno y contribuirá al bienestar de los vecinos.

Resulta preocupante comprobar cómo la izquierda, que tradicionalmente ha hecho bandera del medio ambiente, y Vox, que en otras ocasiones ha defendido la agilidad administrativa, coinciden ahora en frenar una actuación que cumple con ambos principios, como son la mejora ambiental y la gestión eficaz. Este extraño tripartito de facto responde a una estrategia política que antepone el bloqueo al avance.

Almassora no puede permitirse este tipo de decisiones. Cada oportunidad que se pierde es tiempo que no se recupera. Y en este caso, hablamos de un paso imprescindible para poder formalizar el convenio con la Generalitat y poner en marcha las actuaciones previstas.

Desde el equipo de gobierno seguiremos trabajando con responsabilidad, diálogo y rigor técnico para impulsar proyectos que beneficien a nuestros vecinos. Pero es necesario exigir a la oposición altura de miras. Porque gobernar, también desde la oposición, implica pensar en el interés general y no en cálculos políticos.

Hoy, Almassora ha perdido una oportunidad. Esperemos que no sea definitiva.