La Guardia Civil ha detenido al presunto autor de los disparos, efectuados desde una vivienda abandonada próxima al coto de caza
Dos cazadores han salido ilesos tras recibir varios disparos mientras practicaban legalmente la actividad cinegética en un coto de Torreblanca. Los hechos ocurrieron este sábado y el presunto autor de los disparos sería un hombre que ocupaba una vivienda abandonada situada en las inmediaciones del acotado.
Los dos afectados, socios de la Sociedad de Caza El Lince de Torreblanca, alertaron al 112 tras el suceso. La Guardia Civil se desplazó hasta el lugar y detuvo al presunto autor de los disparos. Ninguno de los dos cazadores resultó herido.
La Federación de Caza de la Comunitat Valenciana (FCCV) ha condenado los hechos y ha aclarado que no se produjo ningún enfrentamiento entre cazadores. Según la entidad, los afectados se encontraban en el coto para desarrollar una actividad cinegética legal cuando se produjeron los disparos.
Ante la gravedad del suceso, la FCCV se ha puesto en contacto con la Sociedad de Caza El Lince para trasladarle su apoyo y ofrecerle los servicios jurídicos de la federación. La asistencia tiene como objetivo acompañar y defender a los cazadores afectados ante las posibles consecuencias derivadas de los hechos.
La Federación ha recordado que la actividad cinegética está regulada por una amplia normativa y que los cotos son espacios gestionados por sociedades y clubes de caza que también desarrollan labores de conservación, control de poblaciones y gestión del medio natural.
La entidad ha mostrado su preocupación por situaciones que puedan poner en riesgo la seguridad de las personas que desarrollan esta actividad de forma legal. También ha señalado que en otras ocasiones algunas agrupaciones han denunciado episodios de increpaciones y amenazas vinculados a la actividad cinegética.
La presidenta de la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana, Lorena Martínez, ha trasladado su solidaridad a los dos cazadores y a la Sociedad de Caza El Lince de Torreblanca y ha calificado lo sucedido de "absolutamente inaceptable".
Por su parte, el delegado de la Federación de Caza en Castellón, Alberto Catalá, ha subrayado que los dos afectados practicaban una actividad legal y que los disparos se produjeron sin que mediara ningún enfrentamiento. Catalá ha destacado que la ausencia de heridos evitó consecuencias personales graves, aunque ha advertido de que el suceso podría haber terminado en una tragedia.



































