domingo, 28 de noviembre, 2021  |  
La fantasía medieval no solo es Juego de Tronos La fantasía medieval no solo es Juego de Tronos

- 24 noviembre, 2021 -

Daniel Bernat. Graduado en Derecho y Especialista en series. Tradicionalmente, a aquellos que siempre han disfrutado de las historias de ficción que involucran magia... La fantasía medieval no solo es Juego de Tronos

Daniel Bernat. Graduado en Derecho y Especialista en series.

Tradicionalmente, a aquellos que siempre han disfrutado de las historias de ficción que involucran magia y mundos fantásticos, se les miraba con la percepción errónea de que eran “diferentes”, “raros”, o cualquier apodo que os suene ante esas situaciones. Desde esto que es un mero ejemplo a pie de calle, se podría extrapolar perfectamente al gran escenario mundial de producciones audiovisuales, Hollywood. “El Señor de los Anillos” con su tercera entrega cinematográfica se convirtió en una de las películas más galardonadas en los Oscar, y abrió la veda a muchas otras obras, en la gran y pequeña pantalla, que se movían en ese género tan denostado durante mucho tiempo, el de la fantasía medieval.

Las vueltas que da la vida, que ahora nos encontramos con que, no solo una serie como “Juego de Tronos” se convirtió en historia de la televisión, siendo la que acumula actualmente más premios Emmy, sino que todo servicio de vídeo bajo demanda que se precie busca su “Juego de Tronos” particular; alguna producción que permita al jugador de turno aproximarse, mínimamente, a lo obtenido por la súper producción de HBO durante toda una década. Y eso es una bendición y un problema al mismo tiempo para nosotros, los espectadores y consumidores de este contenido.

Su lado bueno es, sobre todo, si eres aficionado a este género, porque la oferta ha ido creciendo exponencialmente con el paso de los años. Pero el gran problema viene condicionado por la percepción que tenemos tras semejante fenómeno, no ya nosotros, sino la crítica. Desde que acabara la ficción de HBO, seguro que muchos de vosotros habéis leído cosas como que tal serie podría ser la nueva “Juego de Tronos”. Con titulares así, lo único que se consigue desde los medios de comunicación es condicionar por completo la opinión de mucha gente, porque siempre habrá que espere encontrarse de nuevo con algo parecido a lo que vio en Poniente durante ocho temporadas, y entonces llega la decepción.

Pasó con “The Witcher”, la obra capitaneada por Henry Cavill que en menos de un mes (17 de diciembre) vuelve a Netflix. La comparación hizo acto de presencia, y muchos la mataron antes de que tuviera tiempo de establecerse. Cierto es que no ayudó nada la compleja tarea de adaptar los primeros libros de la saga literaria en que se basa la producción, pero desde un sector se rechazó porque no se parecía en nada a la de Jon Nieve y compañía. “La Rueda del Tiempo” comenzó el pasado viernes, y sus tres primeros episodios han recibido más críticas que alabanzas; yo solo he visto dos hasta ahora, y tengo que decir que, aunque la historia me llama la atención, lo más impactante de todo es que luzca como una ficción de bajo presupuesto, y teniendo en cuenta que Amazon está detrás, para mí eso es lo más criticable de todo lo que ofrece, no que no se asemeje en nada a la de los dragones y los lobos huargo.

Y en 2022 van a llegar dos propuestas que pueden convertirse en los principales baluartes de la fantasía medieval en televisión durante los próximos años (que no la nueva “Juego de Tronos”): la que producirá Amazon Prime Video basándose en el universo de “El Señor de los Anillos”; y, precisamente, la precuela de “Juego de Tronos”, que se llamará “House of the Dragon”. La primera está envuelta en un halo de misterio particularmente frustrante; puedo llegar a entender cierto nivel de secretismo para que se filtre lo menos posible, pero, a falta de poco más de diez meses para su lanzamiento (2 de septiembre de 2022), no sabemos ni cómo se llama, lo cual es extraño cuanto menos. No obstante, parte con una cosa que ni “Juego de Tronos” tuvo al principio: su monstruoso presupuesto, que ronda los 500 millones de dólares, convirtiéndola en la serie más cara de la historia. Por compararla con otras, la temporada final de la de Daenerys Targaryen rondó los 100 millones, y otras como las de Marvel y Star Wars en Disney Plus están alrededor de los 100-150 millones. Por lo tanto, además de la presión monetaria, está la duda de ver si Amazon da un golpe sobre la mesa definitivamente, y lleva a la pequeña pantalla la obra de JRR Tolkien como se merece, y no como una producción de segunda fila.

Y la segunda citada, “House of the Dragon”, tiene como ventajas respecto a su predecesora que, por una parte, el autor de la saga, George RR Martin, está mucho más involucrado de lo que lo estuvo con la anterior (dejó de participar en la elaboración de guiones en la cuarta temporada), ya que aquí es productor ejecutivo y creador junto a otros colaboradores; por otra, ya parte con un presupuesto más cercano a las cifras con las que se movía “Juego de Tronos” en su recta final, lo que permite más margen para la espectacularidad; y, para mí, la más importante: toda su trama ya está escrita en el magnífico libro “Fuego y Sangre”, también de Martin. No tendrán que inventar demasiado, ya que las líneas maestras las tienen; evidentemente, habrá cambios, dado que ese tomo no es tan narrativo como “Canción de Hielo y Fuego”, pero los acontecimientos históricos que se narran, la guerra civil entre la familia Targaryen (los antepasados de Daenerys), está toda detallada y delimitada con mimo y esmero.

Ojalá cambie la tendencia de buscar esa “nueva Juego de Tronos”, porque, lamento informar a aquellos que así lo desean aún, que solo hubo una y fue única, con todas sus cosas buenas y malas. Es mejor que nos sentemos y vayamos con una mentalidad abierta para descubrir nuevos mundos y nuevas historias, sin prejuzgar o valorar en función de si nos recuerda más o menos a la de HBO. Y si queréis saber más del universo de “Canción de Hielo y Fuego”, pues os remito, por ejemplo, al citado “Fuego y Sangre”, “El Mundo de Hielo y Fuego”, los “Cuentos de Dunk y Egg”, así como al podcast de relectura de la saga “La Canción Continúa”. La fantasía medieval es muchísimo más amplia y rica, y se extiende más allá de las obras de Martin, así que os invito a que apostéis por un género que está cada vez más de moda, y no tiene pinta de que vaya a decaer en el futuro próximo.

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