La energética encabeza la representación nacional en la lista “World’s Best Employers 2026” y aventaja en cientos de posiciones a otros gigantes del país
La multinacional energética Iberdrola ha alcanzado la máxima distinción corporativa en el ámbito laboral al posicionarse como la empresa española mejor puntuada del mundo para trabajar en 2026. Este prestigioso reconocimiento procede del influyente ranking internacional elaborado anualmente por la revista de negocios Forbes junto a la prestigiosa firma de análisis de mercado Statista. Con este hito, la compañía no solo lidera de forma absoluta la representación del tejido empresarial español en el exterior, sino que consolida su atractivo corporativo y su modelo de gestión de recursos humanos frente a otros competidores globales.
El informe, titulado oficialmente “World’s Best Employers 2026”, se ha confeccionado tras un exhaustivo estudio basado en las opiniones de más de 300.000 trabajadores procedentes de más de 50 países. Los empleados evaluaron de forma directa y anónima variables críticas del entorno laboral actual, destacando de Iberdrola su competitiva remuneración, sus amplias oportunidades de crecimiento interno, la conciliación o equilibrio entre la vida personal y laboral, y la sólida reputación de la firma en el mercado. En total, la clasificación mundial reúne a las 900 mejores empresas del planeta, un exclusivo club donde este año solo han logrado ingresar ocho representantes españoles con la energética vasca a la vanguardia.
Una brecha insalvable para sus rivales
La hegemonía de la compañía eléctrica se hace especialmente visible al compararla con el resto de las corporaciones nacionales integradas en la lista del éxito laboral. Iberdrola lidera el grupo nacional por delante de enseñas como BBVA, Repsol, Acciona, Amadeus IT Group, Santander, ACS y Grupo Saica. La brecha es tan abultada que la firma aventaja en más de 250 posiciones a Repsol, supera en más de 350 puestos a Acciona, y deja a firmas como Santander, ACS o Saica a más de 600 escalones de distancia, demostrando que “invertir de forma decidida en el capital humano es la clave para liderar el mercado global en el siglo XXI”.











































