Jordi Hereu defiende en Castellón un ‘benchmark’ propio para el sector y destaca que las empresas cerámicas podrán optar a las ayudas para compensar costes de CO₂, dotadas con 600 millones

El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha defendido este miércoles en su visita a la sede de Ascer en Castellón la necesidad de que la Comisión Europea establezca un tratamiento específico para la industria cerámica ante el impacto que tienen sobre su competitividad los costes energéticos y los derechos de emisión. Hereu ha asegurado que el Gobierno mantiene su reclamación de un ‘benchmark’ específico para el sector y ha señalado que las empresas cerámicas pueden acceder este año a las ayudas para compensar costes indirectos de CO₂. El ministro ha realizado estas declaraciones durante una visita a Ascer, la patronal española de fabricantes de azulejos y pavimentos cerámicos, acompañado por el comisionado especial para la Reindustrialización, Jaime Peris; la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé; y la subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García Valls, ha mantenido hoy un encuentro institucional con representantes de Ascer en la sede de la asociación.
Hereu ha situado la energía entre los principales desafíos que afronta actualmente el clúster cerámico de Castellón, junto con la digitalización y la evolución de los mercados internacionales.
El responsable de Industria ha destacado el peso económico y exportador de la cerámica y ha subrayado especialmente su importancia para la provincia de Castellón, donde, según ha indicado, se concentra alrededor del 90% de la industria española del sector.
Sobre el impacto del precio del gas y la limitada incidencia que algunas medidas destinadas a industrias electrointensivas tienen sobre un sector especialmente dependiente del gas, Hereu ha señalado como una de las novedades de este año la incorporación de la cerámica a las ayudas para compensar los costes indirectos derivados de las emisiones de CO₂. Según ha explicado el ministro, esta línea está dotada con 600 millones de euros y permite ahora que las empresas cerámicas puedan solicitar las compensaciones.
El Gobierno mantiene la presión sobre Bruselas
Otro de los principales asuntos abordados durante la visita ha sido la futura regulación europea de los derechos de emisión y sus consecuencias para las fábricas de Castellón. Hereu ha asegurado que España mantiene ante la Comisión Europea la petición de un ‘benchmark’ específico para la cerámica que tenga en cuenta las particularidades productivas y energéticas del sector. Y ha recordado que trasladó esta posición por carta al comisario europeo competente y ha indicado que el Gobierno pretende que Bruselas tenga en cuenta las características de esta industria.
A corto plazo, y ante las decisiones adoptadas por las instituciones comunitarias, el objetivo del Ejecutivo pasa, según Hereu, por conseguir recursos y mecanismos que permitan reducir el impacto económico sobre las empresas cerámicas.
El ministro también ha rechazado que existan diferencias dentro del Gobierno sobre la defensa del sector ante Bruselas. Según ha explicado, después de su comunicación a las instituciones europeas, la vicepresidenta tercera trasladó la misma posición. "Para Castellón es vital”, ha resumido Hereu al referirse al peso estratégico de la cerámica en la economía provincial.
Caída de las exportaciones a Estados Unidos
La situación del comercio exterior también ha formado parte de la comparecencia. Preguntado por la caída cercana al 20% de las exportaciones cerámicas a Estados Unidos durante el primer semestre y por el efecto de las medidas arancelarias, el ministro ha defendido la oposición del Gobierno a las políticas proteccionistas y las guerras comerciales y ha apostado por la diversificación de mercados, la innovación y la mejora de la competitividad como respuesta a las dificultades comerciales.
Hereu ha confiado en la capacidad del sector para buscar nuevos mercados y adaptarse a los cambios en el comercio internacional.
Una industria condicionada por la energía
La visita se produce en un momento en el que la competitividad energética continúa como uno de los principales problemas estructurales del clúster cerámico castellonense. El proceso de fabricación de baldosas cerámicas requiere un elevado consumo energético, especialmente de gas natural, por lo que las variaciones de precios y la regulación europea sobre emisiones tienen una incidencia directa sobre los costes industriales. Hereu ha asegurado que su visita a Ascer pretende conocer de primera mano la situación del sector y analizar sus principales retos después de la evolución registrada durante 2025.

El ministro también ha destacado el perfil exportador de la industria y ha situado en más del 80% la producción destinada a los mercados internacionales, una cifra que refuerza la exposición del sector castellonense a las tensiones comerciales y a los cambios de demanda en sus principales destinos.
"Normalizar la situación en Ceuta"
Al término de la comparecencia, Hereu también ha sido preguntado por cuestiones ajenas al sector cerámico relacionadas con Marruecos y Ceuta. Sobre estas, el ministro ha evitado pronunciarse sobre si Marruecos continúa siendo un socio fiable y ha centrado su respuesta en la necesidad de normalizar la situación social y económica de Ceuta y atender a las personas que accedieron de forma irregular.
Asuntos abordados en la reunión con Ascer
Durante la reunión, los representantes de Ascer han trasladado al ministro los principales indicadores económicos del sector, así como los desafíos a los que se enfrenta la industria en un contexto de transformación y creciente competencia internacional. Entre los asuntos abordados han destacado las políticas medioambientales y de descarbonización, los costes energéticos, la defensa de la cogeneración como herramienta de competitividad, la defensa comercial frente a prácticas desleales, así como las necesidades en materia de empleo, formación y atracción de talento a la industria. El encuentro surge tras la intensa interlocución que Ascer mantiene con el Ministerio de Industria para trasladar las prioridades y necesidades del sector cerámico según han informado fuentes de la patronal azulejera.
El presidente de Ascer, Ismael García Peris, ha valorado el apoyo mostrado por el Ministerio durante la revisión del Régimen Europeo de Comercio de Derechos de Emisión (EU ETS), especialmente en la defensa de una revisión del sistema que tenga en cuenta la realidad tecnológica de sectores como el cerámico. Desde la asociación se ha subrayado que la tramitación que ahora se inicia en el parlamento europeo será determinante para el futuro del sector y ha solicitado que la posición que defienda España contribuya a un marco regulatorio alineado con las necesidades de la industria.
La patronal ha insistido en que la competitividad debe situarse en el centro de la política industrial y climática, ya que sólo empresas rentables y con capacidad de inversión podrán abordar la transformación tecnológica necesaria para avanzar en la descarbonización. “Sin competitividad no hay inversión y, sin inversión, será muy difícil acometer la transformación que se exige a la industria”, ha señalado el presidente de Ascer, Ismael García Peris.
Ascer ha defendido una transición realista y basada en la neutralidad tecnológica, que acompase los objetivos climáticos con la disponibilidad de tecnologías maduras, energía competitiva e infraestructuras suficientes. La asociación ha reclamado también mayor coherencia entre las políticas industrial, energética, climática y comercial para garantizar que la industria europea pueda competir en condiciones equilibradas. “Queremos seguir produciendo, invirtiendo y generando empleo desde España. Preservar la competitividad de esta industria es preservar también miles de empleos y familias vinculadas al sector”, ha concluido García Peris.
La industria española de fabricación de baldosas cerámicas está integrada por alrededor de un centenar de empresas, concentradas mayoritariamente en la provincia de Castellón, que generan cerca de 16.000 empleos directos y exportan más del 70% de su producción. Un sector industrial referente por su capacidad innovadora, su apuesta por la sostenibilidad y el elevado valor añadido de sus productos.

Posteriormente, la delegación del Ministerio ha visitado una planta de producción de Porcelanosa Grupo, donde ha podido conocer de primera mano las distintas fases del proceso de fabricación y el elevado nivel de innovación y desarrollo tecnológico que caracteriza a la industria cerámica española.


































