El pleno ordinario de la Diputación fue, sin duda, uno de los más consensuados de los últimos tiempos. Los políticos de los diferentes partidos dejaron a un lado sus puntos y sus comas para consensuar: la postura contra el Fracking, apoyar al sector cerámico, respaldar el Plan de Acción de la Provincia, e incluso, por la demanda a la Generalitat del pago de la deuda que ahoga a los municipios. Y todo eso sin que faltara el debate y los posicionamientos. Pero llegado el final, Colomer aprovechó para ‘atacar’ a Moliner y el presidente le pidió que abandonara su postura de Peter Pan y aterrizara de una vez.
No fue un pleno corto, ni mucho menos carente de debate, que lo hubo. Pero los políticos de los diferentes Grupos fueron capaces de consensuar toda una serie de programas, que posicionan a la Diputación en temas tan controvertidos como el Fracking, el Plan de Acción, la contratación de un nuevo servicio de Correos para la provincia, e incluso, sobre la necesidad de demandar a la Generalitat Valenciana el pago de la deuda que debe a la institución provincial y a los ayuntamientos.
Y es que los políticos estaban negociadores y comprometidos con las causas que se abordaban.
Plan de Acción: “bien pero no me venda más la burra”
Así, salió a relucir la situación económica de la Diputación, donde se expusieron diferentes planes de acción, como la instalación de Wifi en los pueblos de la provincia, la recuperación de carreteras, o la adecuación de instalaciones municipales. Sobre el particular, la oposición acusó al PP de triunfalista, de jugar con dinero que todavía no tienen, acerca de los remanentes de Diputación, y de vender varias veces “La misma burra”.
Y el portavoz del PP, Miguel Barrachina, se defendió exponiendo el plan de ahorro de la Diputación que ha conllevado un giro de 190º en cuanto a la gestión provincial, el pago a proveedores, y su capacidad de gestión e inversión.
Informe de la Sindicatura de Cuentas
Hubo acuerdo también para modificar la contratación del servicio de correos. E incluso, cuando se dio cuenta del informe de la Sindicatura de Cuentas sobre la economía de la Diputación, referente al 2011, la oposición hizo su papel de llamar la atención a la entidad provincial, pero respetó el hecho de que no son los mismos responsables, ni el mismo modelo de gestión. Tema en el que Miguel Barrachina, del PP, reconoció que se han aceptado muchas de las indicaciones, se han mejorado otras, y declaró sentirse orgulloso del estado actual de la gestión económica de la Diputación.
No rotundo y unánime al Fracking
Como se esperaba llegó el tema del Fracking, tema en el que el presidente de la Diputación fue el primero en admitir que la Comisión de Expertos sugerida por Bloc Compromís, había sido muy positiva para poder ver con acierto las consecuencias de esta técnica, que la Diputación ahora rechaza de plano en el norte de la provincia. En este tema, los políticos volvieron a ponerse de acuerdo, en pro de la necesidad de que la Diputación se posicione frente a las instituciones superiores para evitar su implantación en Castellón.
Cogeneración Energética
Acuerdo también sobre la moción presentada por Compromís, sobre cogeneración energética para la viabilidad del sector cerámico, donde los grupos estuvieron por la labor de aprobar una moción conjunta.
Y acuerdo, finalmente sobre la moción socialista, apoyada por todos los grupos, sobre la reclamación de la deuda a la Generalitat Valenciana que ascendería a 17 millones de euros.
En este punto, como era de esperar, la oposición indicó que los ayuntamientos habían cumplido, el Consell no. Se habló de las difíciles circunstancias de muchos ayuntamientos, para los que esta deuda afecta al 80% de su presupuesto. Sobre el particular, el Partido Popular también fue claro en un apoyo incondicional a la gestión de Alberto Fabra. Los recursos de la Generalitat, indicaron, son escasos, sobre todo cuando se han reducido los ingresos y su gasto corriente se destina a educación y sanidad. Pese a todo, se sumaron a la moción socialista.
Anécdotas y el vuelo de Peter Pan
Llegados a este punto, no faltaron las anécdotas. Como la protagonizada en algún momento por Enric Nomdedeu cuando quiso hablar del ‘Grupo Popular’ y dijo Grupo “Populista”, inmediatamente corrigió y dijo que se le había escapado.
O cuando los del PP mostraron sus dudas sobre la posición el PSOE con respecto al fracking y la cogeneración
Colomer entró al trapo. Preguntó qué tenía que ver todo este asunto, y aprovechó los ruegos y preguntas para llamar la atención a la forma de pensar del PP en torno a la incineradora de Alcora, e intentar poner contra la pared a Javier Moliner con el aeropuerto o con la situación de la Fundación Caja Castellón…
Y aquí, Javier Moliner no se contuvo. Le acusó de entrar en los temas sin conocimiento; de falta de criterio, y de filosofar con los temas sin profundizar sobre sus consecuencias. Le explicó que empresas cerámicas realizan su cogeneración quemando gas, y que el franking tenía como objetivo encontrarlo, dijo. Para añadir posteriormente, dirigiéndose a Colomer, que “Uno no puede vivir siempre como Peter Pan sin poner los pies en tierra, sino que tiene que aterrizar”..EM/ Marta Fullera














































