Aguilella explica que el esfuerzo “en una gestión responsable permite recuperar liquidez, reducir la deuda y estar al día en el pago a los proveedores”.
La nueva normativa que defiende los derechos de los usuarios que pasan por la sala, también refleja las obligaciones de los ondenses durante su utilización.
El curso ha contado con una inversión de 30.800 euros fruto de una subvención de la Conselleria de Educación, Formación y Empleo. Los alumnos han realizado prácticas.