Comercios y vecinos solicitan la continuidad de estas actividades que tanto han beneficiado a la economía local y han ayudado a crear puestos de trabajo.
La comisión de valoración de las propuestas acuerda la reserva de 200 metros cuadrados para cada uno de los espacios que ha solicitado instalarse en el recinto.
Los vecinos de la ermita de Sant Antoni, el grupo Villa Lola y el grupo Corell han festejado las tradicionales cenas de hermandad que se multiplican en verano.