La localidad celebra el primer día de fiestas de su Patrona con danzas tradicionales, la procesión y la tradicional danza-batalla de Moros y Cristianos

Peñíscola ha celebrado este 8 de septiembre el primer día dedicado a su Patrona, la Virgen de la Ermitana, con una jornada marcada por las tradiciones que la localidad mantiene desde hace más de cuatro siglos.
Los actos han comenzado por la mañana en la Plaza del Ayuntamiento, donde los bailes tradicionales han concentrado las miradas de vecinos y visitantes. La Reina y su Corte de Honor, junto a las autoridades locales, han presenciado las primeras danzas de la jornada.
El primer compás y los primeros pasos han vuelto a conectar a Peñíscola con una tradición que se remonta más de cuatro siglos, cuando sus antepasados ya rendían homenaje a la Virgen de la Ermitana.
Danzas y Moros y Cristianos en la Plaza de Armas
Por la tarde, tras la celebración del octavo día del novenario y la procesión por las calles del casco antiguo, la Plaza de Armas ha acogido una nueva representación de las tradiciones más arraigadas de la localidad.
Los dansants, llauradores y cavallets han protagonizado sus respectivas actuaciones, junto a la tradicional danza-batalla de Moros y Cristianos.

El Grup Cultural de Danses ha vuelto a protagonizar uno de los momentos más emotivos de la jornada con la torre humana formada por siete jóvenes y la interpretación de sus tradicionales versos, que han emocionado a los asistentes y han puesto el broche a una jornada marcada por la tradición y la devoción a la Patrona de Peñíscola.



































