Todo tiene su origen en el siglo XIII, cuando el rey Jaime I dio permiso con su carta puebla de repoblar las llanuras fértiles y cálidas de lo que hoy es la ciudad de Castellón.
Pablo Royo Sancho
El domingo a las 12 de la mañana en la calle Sta. María Rosa Molás (junto a la Plaza Primer Molí) estallará el anuncio oficial de las Fiestas de la Magdalena con la GRAN MASCLETÀ a cargo de la Logística Pirotécnica Dragon, a la vez que el MESÓN DE LA TAPA Y LA CERVEZA en la Plaza de España. Y media hora después se inaugurará el MESÓN DEL VINO y del CENTRO GASTRONÓMICO… Una hora después a las 13.30 se realizará el HOMENAJE AL REY D.JAIME I, por la Germandat dels Cavallers de la Conquesta, y a las 16.00 la clásica y maravillosa CABALGATA DEL PREGÓ, culminando con la ENFAROLÁ DEL CAMPANAR en la Plaza Mayor, dando así como merece la bienvenida a la Magdalena 2014.
Todo tiene su origen en el siglo XIII, cuando el rey Jaime I dio permiso con su carta puebla de repoblar las llanuras fértiles y cálidas de lo que hoy es la ciudad de Castellón.
La celebración de las fiestas de la Magdalena rememoran cada año la conciliación entre el hoy y el ayer, el abrazo entre presente y el pasado, de lo que es el pueblo castellonense, cuyo origen se remonta a esa pequeña ermita que yace apacible en una suave colina de nuestra tierra, pero que va a ser cubierta de miles de castellonenses el próximo domingo, en la “ROMERIA DE LES CANYES”, imitando la peregrinación penitencial cuaresmal, con la fecha variable del tercer sábado de cuaresma.
La ruta histórica que miles de castellonenses con “EL ROTLLO I LA CANYA” hacen desde Castellón hasta la colina de la ermita para tocar la huella de un pueblo.
Allí, nuestros antepasados vivían dedicados a la artesanía, al cultivo de la tierra y a aquello que les ofrecía el mar de la costa mediterránea. Y es que las Fiestas de la Magdalena son del pueblo de Castellón, con los mesones del vino y de la tapa abarrotadas de castellonenses. También son dignos de mención la espectacular procesión del Pregón donde nuestras bellas magdaleneras, niñas y adultas, recorren las calles de la ciudad al ritmo de las 19 gaiatas que con sus destellos alumbran e impregnan de magia el corazón de la capital de La Plana. Además, las verbenas, la feria de atracciones y la alternativa, la marcha nocturna, el ambiente inigualable de collas, conciertos, espectáculos pirotécnicos, bandas de música internacionales enriquecen las calles de luz y alegría, color y pasión que hechizan de magia folclórica.
La ciudad de Castellón se viste de gala para hacer disfrutar a su pueblo con una maravillosa semana de diversión y cultura para recordarnos un año más de dónde venimos.









































