Los clubes de Nules-La Vilavella y Betxí reponen agua y alimento en sus cotos para favorecer la supervivencia de la fauna afectada por el incendio
Los clubes de caza de Nules-La Vilavella y Betxí han puesto en marcha distintas actuaciones para ayudar a la fauna silvestre afectada por el incendio forestal de la Vall d'Uixó, una vez estabilizado el fuego y tras recibir las autorizaciones de las administraciones competentes.
Las sociedades de cazadores han repuesto agua en los abrevaderos ya existentes dentro de sus cotos y han distribuido alimento en diferentes puntos estratégicos para facilitar la supervivencia de los animales que lograron escapar de las llamas. Estas actuaciones se han realizado utilizando las infraestructuras que los propios clubes mantienen durante todo el año como parte de la gestión y conservación del medio natural.
En Nules-La Vilavella, el dispositivo se desarrolló de forma coordinada con Protección Civil y el Ayuntamiento, mientras que en Betxí participaron cerca de 40 integrantes del club de cazadores para atender las necesidades más urgentes de la fauna en las zonas afectadas.
Esta actuación da continuidad a la desarrollada hace apenas unas semanas tras el incendio que afectó a Soneja y Azuébar. En aquella ocasión, el Club de Cazadores de Azuébar distribuyó 250 kilos de alimento y repuso 400 litros de agua en los abrevaderos de su coto para contribuir a la supervivencia de la fauna silvestre.

La Federación de Caza de la Comunitat Valenciana (FCCV) ha agradecido la implicación de los clubes participantes y ha destacado que estas iniciativas reflejan el compromiso del colectivo con la conservación del entorno natural.
La presidenta de la FCCV, Lorena Martínez, ha señalado que, una vez que un incendio deja de ocupar la actualidad informativa, comienza un trabajo menos visible, pero igualmente necesario. En este sentido, ha explicado que la fauna necesita recuperar cuanto antes el acceso al agua y al alimento, y ha destacado que los clubes de caza han vuelto a demostrar su implicación en el cuidado del monte tras la emergencia.
Martínez también ha recordado que la labor de los cazadores va más allá de la actividad cinegética y forma parte de la gestión permanente del territorio. Según ha indicado, durante todo el año mantienen abrevaderos y balsas para la fauna, recuperan caminos rurales, colaboran en el mantenimiento de cortafuegos, retiran residuos y desarrollan otras actuaciones que contribuyen a conservar los montes y a mejorar la prevención frente a los incendios forestales.
En la misma línea, el delegado de la Federación de Caza en la provincia de Castellón, Alberto Catalá, ha defendido la necesidad de reforzar la gestión activa del medio natural tras los últimos incendios registrados en la provincia. A su juicio, el monte mediterráneo necesita una conservación constante y los cazadores deben desempeñar un papel relevante en las tareas de prevención y mantenimiento del territorio en colaboración con las administraciones públicas.










































