La Generalitat moviliza 2,7 millones para recuperar las zonas afectadas por el incendio forestal de la Vall d'Uixò

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La Generalitat inicia las obras de recuperación tras el incendio, con un plazo de ocho meses y actuaciones en los 12 municipios afectados

El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha anunciado que el Consell presentará en las próximas semanas en Les Corts la nueva Ley Forestal de la Comunitat Valenciana, una norma que prevé un sistema pionero de pago por servicios ambientales para compensar a los propietarios que contribuyan a la conservación de los ecosistemas.

El anuncio se ha producido durante la presentación del Plan Integral de Reforestación y Recuperación Ambiental del incendio de La Vall d’Uixó, donde también se ha informado del inicio de las obras de recuperación, con una inversión de 2,7 millones de euros y un plazo de ejecución previsto de ocho meses.

La futura normativa pretende reconocer y compensar económicamente a los propietarios y gestores forestales que contribuyan a la conservación del territorio, la prevención de incendios y la protección de los ecosistemas. El sistema también busca agilizar las relaciones entre administraciones, propietarios, empresas y municipios.

Pérez Llorca ha puesto como ejemplo el incendio de La Vall d’Uixó, que afectó a 9.568 hectáreas en 12 municipios, de las que 8.509 corresponden a terreno forestal. El president ha destacado que algo más de 300 hectáreas son terrenos forestales de la Generalitat y ha defendido el papel de los propietarios en el mantenimiento de las superficies y en la recuperación posterior a los incendios.

2,7 millones para recuperar el territorio

El Plan Integral de Reforestación y Recuperación Ambiental ha sido elaborado por la Generalitat en coordinación con los ayuntamientos de los municipios afectados. Las obras han comenzado este lunes y cuentan con un plazo de ejecución de ocho meses.

La actuación tiene como objetivos restaurar el paisaje, recuperar la biodiversidad, consolidar los suelos y proteger los recursos hídricos. Del presupuesto de 2,7 millones de euros, una parte quedará reservada para nuevas actuaciones que los ayuntamientos detecten durante el desarrollo de los trabajos.

En la presentación también han participado el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus; el conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, y los alcaldes de las localidades afectadas.

Pérez Llorca ha señalado que la prioridad es recuperar la funcionalidad del territorio y la seguridad y sentar las bases para aumentar su resiliencia ante futuros incendios. El president ha definido el plan como una iniciativa abierta a las aportaciones de los ayuntamientos, a los que ha reconocido su conocimiento directo del territorio.

El jefe del Consell también ha destacado la necesidad de mantener la coordinación entre administraciones durante la fase de reconstrucción, después de la colaboración desarrollada durante la emergencia. En este sentido, ha agradecido el trabajo de los efectivos que participaron en la extinción de un incendio que ha calificado como el más complicado de los últimos años en la Comunitat Valenciana.

Dos fases para la recuperación

La primera fase de las obras de emergencia se centrará en la retirada de árboles y sedimentos próximos a los núcleos urbanos y las vías de comunicación, además de garantizar el acceso seguro a las zonas quemadas.

Entre las actuaciones previstas figura la apertura de tres nuevos viales forestales, con una longitud conjunta de 2,835 kilómetros, y la apertura y ampliación de otro vial de 0,887 kilómetros.

El proyecto también contempla la ampliación de la plataforma de cinco pistas existentes, con 12,886 kilómetros, la restauración y mejora del firme en 81,01 kilómetros de caminos y pistas y la retirada de árboles caídos o con riesgo de caída en 44,05 kilómetros de la red viaria.

Según Pérez Llorca, estas actuaciones mejorarán el acceso a las zonas forestales afectadas y facilitarán tanto los trabajos de restauración ambiental como las futuras tareas de prevención y gestión forestal. También permitirán reforzar la capacidad de respuesta ante posibles emergencias y reducir los riesgos asociados a episodios de lluvias intensas posteriores al incendio.

La segunda fase incluirá actuaciones destinadas a favorecer la regeneración natural del monte, con especies más resilientes y el aprovechamiento de especies autóctonas como el alcornoque.