Las fuertes rachas de viento inundaron al calle Zaragoza y la Plaza Tetuán con la arena destinada a completar la plataforma del Tram
La planificación de obras suele tener en cuenta muchas cosas, pero lamentablemente a veces se complican al no poder predecir la meteorología con varios meses de antelación.
Algo así sucedió ayer en la calle Zaragoza. El plan de obra para la jornada consistía en rellenar los huecos de los adoquines de la plataforma del Tram, con arena, un material que se ajusta a las piezas como una malla elástica, capaz de adaptarse a las dilataciones de los cambios de temperatura o las diferencias de peso por el tránsito.
Y como estaba previsto, se transportó la arena, que se depositó sobre la calzada, y comenzaron los trabajos…
Pero nadie contaba con las fuertes rachas de vientos, que en algunos momentos levantaron oleadas de polvo intensas, y que acabaron por extenderse por todos los rincones de la calle Zaragoza, comercios de la zona y plaza Tetuán.
“Hemos tenido en un solo día y en unas horas más molestias, y polvo que en todos los meses que ha durado la obra…”. Según los comerciantes de la zona, las obras han discurrido durante meses (desde la pasada primavera), con la más absoluta delicadeza por parte de la empresa hacia sus negocios. La colaboración entre los comerciantes, la empresa adjudicataria de las obras y el Ayuntamiento ha sido estrecha, y se ha trabajado bien. Pero ayer, pasó lo que no estaba previsto.EM












































