La organización agraria reclama reforzar los controles fitosanitarios tras detectarse ocho envíos con el hongo en el primer semestre del año
La Unió Llauradora ha advertido de un incremento del 600 % en las interceptaciones de cítricos procedentes de Sudáfrica afectados por el hongo Phyllosticta citricarpa, causante de la enfermedad conocida como Mancha Negra de los cítricos (Citrus Black Spot), según los datos del sistema europeo de alertas rápidas para alimentos (RASFF).
De acuerdo con la organización agraria, entre enero y junio se han registrado ocho rechazos de partidas de limones y pomelos sudafricanos por la presencia de este hongo, frente a uno en el mismo periodo del año anterior. Siete de las interceptaciones se produjeron durante el mes de junio y una en abril.
Además, el sistema RASFF notificó en junio dos interceptaciones de cítricos procedentes de Esuatini y una de Argentina por el mismo organismo nocivo. En conjunto, las detecciones de Phyllosticta citricarpa ascienden a 10 en lo que va de año, el doble que en el mismo periodo de 2025.
Preocupación por los limones
La Unió destaca que la mayoría de las interceptaciones corresponden a limones, un cultivo que, según recuerda la organización, también se enfrenta en la Comunitat Valenciana a la presencia de la clorosis nervial amarilla, otra enfermedad que afecta a los cítricos.

La organización sostiene que el aumento de las importaciones de cítricos desde terceros países incrementa el riesgo de introducción de plagas y enfermedades ausentes en la citricultura europea.
Petición de más controles en frontera
La Unió recuerda que a finales de mayo solicitó a la Comisión Europea y al Ministerio de Agricultura un refuerzo de los controles fitosanitarios sobre las importaciones de cítricos procedentes de Sudáfrica, tras las inundaciones registradas en zonas productoras del país, al considerar que esas condiciones podían favorecer el desarrollo de enfermedades fúngicas.
El secretario general de la organización, Carles Peris, considera que el incremento de las interceptaciones confirma la necesidad de reforzar la vigilancia en frontera y reclama aumentar las inspecciones y los muestreos, así como aplicar el principio de precaución en caso de que el riesgo fitosanitario aumente.









































