lunes, 23 de noviembre, 2020  |  

- 21 octubre, 2020 -

Miguel Bataller. Ciudadano del mundo y jubilado. Empiezo a escribir esta columna, exactamente a las 12,30 del mediodía del día 21 de Octubre y... La Moción de Censura: las ideas frente a las estrategias mal calculadas

Miguel Bataller. Ciudadano del mundo y jubilado.

Empiezo a escribir esta columna, exactamente a las 12,30 del mediodía del día 21 de Octubre y recién terminada la intervención de Abascal de la que sólo he podido escuchar los últimos veinte minutos.

Tampoco necesitaba más, porque era y soy de los convencidos, de que esta Moción de Censura era tan necesaria como inútil, si se pretende pensar sólo, en la utópica dimisión del Gobierno, porque nunca ha dimitido ni dimitirá un Gobierno Frente Populista en el que haya comunistas, pactado con socialistas de conveniencia, que sólo piensan en su futuro e Independentistas y Filoterroristas, que les apoyan buscando sus objetivos nefastos para España.

La exposición de Abascal en esos veinte minutos que he escuchado no ha podido ser más clara, sincera y objetiva.

Después de haber expuesto su programa de Gobierno como era preceptivo, ha empezado a reprocharle a Pedro Sánchez que haya tenido que recurrir al apoyo de todos los enemigos de la Constitución, para alcanzar un poder que acabará perdiendo irremediablemente, tan pronto se nos devuelva a todos los españoles la libertad de votar en conciencia, porque evidentemente el PSOE (pese al CIS de Tezanos, a todas las televisiones públicas y privadas compradas por el Gobierno como todos los medios de comunicación escritos y radiofónicos, o las empresas creadas desde el Gobierno para controlar las redes sociales como Newtral o Maldita entre otras) no nos va a robar a la mayoría de los españoles con capacidad de análisis y síntesis, la sensación de haber sido engañados y manipulados por él y por su asesor áulico Iván Redondo desde el primer día después de las elecciones.

Le ha reprochado el ser España el país que peor ha enfrentado la pandemia, teniendo unos números catastróficos desde el primer momento hasta hoy, en el que estamos prácticamente obligados a aplicar un Estado de Toque de Queda, si no queremos vernos todos inmersos en una situación similar a la que sufre hoy Navarra, con más de 1.000 infectados por cada 100.000 habitantes, y sin haberse tomado medidas drásticas allí, como se tomaron con Madrid, cuando apenas superaban la mitad de esos números.

Parece ser que donde gobierna el PSOE, no hay problemas y estos son terribles donde nunca ha gobernado ni gobernara, porque con estas medidas lo va a tener poco menos que imposible.

Les ha responsabilizado también de la infausta situación económica y financiera en que tienen sumida a España.
Y a renglón seguido Abascal se ha dirigido al PP, pidiéndole el voto y recordándole a Casado que siempre contó con los votos de VOX, para poder Gobernar en cuantos Ayuntamientos y Autonomías le hicieron falta sus votos a los populares, para prescindir de Gobiernos socialistas.

Es un axioma tan evidente que no necesita demostración, porque los datos son conocidos.

VOX nunca vio en el PP un competidor, sino un amigo fiable a quien conceder la Gobernabilidad donde hizo falta, sin exigirles sillones ni cargos públicos.

Precisamente por eso ha crecido como la espuma, porque ha llegado para defender unas ideas y allá donde hablan y se expresan, esas ideas siempre se hacen patentes y no hay disidencias entre ellos, porque todos hablan con un mismo lenguaje y trasmiten las mismas ideas: Defienden la España constitucional, su unidad, la monarquía como forma de gobierno y la independencia del poder judicial.

No tengo la menor duda de que también el PP defiende los mismos criterios, pero no lo hace con la coherencia y vehemencia que lo hace VOX y cae en el peligroso terreno de la indefinición política cesando a personas muy válidas como Cayetana al poco tiempo de haberla nombrado, precisamente porque ella se expresa con la misma contundencia que lo hace VOX y esos “quinta columnistas” que pululan alrededor de Casado, como lo hicieron antes los que rodeaban a Rajoy, le obligan a Pablo a cambiar de opinión y le llevaran al mismo destino que llevaron a Rajoy.

Al ostracismo político, si no cambia de actitud.

Es decir “la estrategia se impone a las ideas” y por ese flanco se debilita una unidad de criterios que debía de presidir las políticas del Centro Derecha, si realmente quieren acabar con el Gobierno del Frente Popular de Pedro y Pablo.

Los dos Pablos (Iglesias y Casado) ejercen de contrapeso hacia las izquierdas, tanto el Gobierno de Coalición social-comunista, como en lo que debería de ser otro frente unido de Centro Derecha, para acabar con quienes están tratando de destruir la unidad de España, el prestigio de la Monarquía y la intachable conducta de Felipe VI y precisamente por todo eso y después de dejar patentes sus líneas políticas llegado el caso, ha cerrado su brillante intervención con un grito que hubiéramos dado millones de españoles de poder hacerlo:

¡Viva el Rey y viva España!

Cierro mi columna a las 13,30 sin conocer el voto del PP o de Ciudadanos.

En función de ello, quizás tenga argumentos para escribir la próxima columna la semana que viene.

Evidentemente la Moción de Censura no va a prosperar, pero si va a servir para que los españoles sepamos a qué atenernos.

Hasta la semana que viene amigos.

Google+
Whatsapp Telegram