Los centros residenciales registraron 305 nuevos ingresos de mujeres y 115 de menores durante el primer semestre de 2026
Los centros residenciales de la Generalitat para mujeres víctimas de violencia registraron 305 nuevos ingresos de mujeres y 115 de menores, hijos e hijas de las víctimas, durante el primer semestre de 2026. Así lo ha destacado la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, durante su visita al centro de recuperación integral Carmen Alborch, en València.
La responsable autonómica ha subrayado que la protección de las mujeres víctimas de violencia y el fortalecimiento de la red asistencial constituyen una prioridad para el Consell. Según ha explicado, estos recursos ofrecen alojamiento, atención psicológica, orientación social y acompañamiento especializado para favorecer la recuperación de la autonomía y la reconstrucción de un proyecto de vida en un entorno seguro.
Camarero ha señalado que el objetivo del Gobierno valenciano es reforzar una red de atención cada vez más sólida, coordinada y cercana, con el propósito de que las víctimas puedan recuperar su independencia, acceder al empleo y desarrollar una vida libre de violencia. Asimismo, ha destacado que el proceso de recuperación continúa más allá del fin de la violencia y requiere apoyo social, psicológico y educativo de forma continuada.
Durante la visita, en la que estuvo acompañada por la secretaria autonómica de Igualdad y Diversidad, Asunción Quinzá, y el comisionado para la Lucha contra la Violencia sobre la Mujer, Felipe del Baño, la vicepresidenta también ha puesto en valor la I Estrategia Valenciana contra la Trata de Mujeres y Niñas con fines de Explotación Sexual 2026-2027.
Esta estrategia, dotada con cerca de seis millones de euros, contempla medidas para prevenir y detectar casos de trata, perseguir esta actividad delictiva y garantizar una atención integral a las víctimas, con el objetivo de favorecer su protección, recuperación y restitución de derechos.
Según ha explicado Camarero, el documento se ha elaborado con la participación de más de una veintena de entidades especializadas, cuya colaboración considera esencial para identificar y acompañar a las víctimas desde las primeras fases de atención.











































