El evento náutico consolida la Vía Mediterránea con Sète y La Spezia y avanza en su aspiración de reconocimiento por la Unesco
Escala a Castelló ha cerrado su novena edición con cerca de 100.000 visitantes y un impacto económico superior a los 2,8 millones de euros, según los datos facilitados por la organización. El evento, celebrado durante cuatro días en el Grao de Castellón, se consolida como una de las principales citas marítimas del Mediterráneo y refuerza su proyección internacional.
La teniente de alcalde del Grao, Ester Giner, ha señalado que esta edición ha sido la más internacional hasta la fecha, destacando la consolidación de la denominada Vía Mediterránea, una alianza que une los festivales marítimos de Castellón, Sète y La Spezia. Esta iniciativa busca el reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial por parte de la Unesco.
El gasto medio por visitante se ha situado en torno a los 30 euros diarios, lo que evidencia el impacto del evento en sectores como la hostelería, el comercio y los servicios. Desde el consistorio se subraya que la cita no solo tiene relevancia económica, sino también cultural, al poner en valor la identidad marinera de la ciudad.
La concejala de Turismo, Arantxa Miralles, ha confirmado que el Ayuntamiento ya trabaja en la tramitación administrativa, junto a las ciudades francesas e italianas, para solicitar el reconocimiento de la Unesco para la Vía Mediterránea. Esta distinción supondría, según fuentes municipales, un impulso a la proyección internacional de Castellón y su distrito marítimo.
Por su parte, el coordinador del evento, Fernando Viota, ha destacado la implicación ciudadana y la valoración positiva de las tripulaciones participantes, avanzando además que la organización ya trabaja en la décima edición, prevista para el próximo año.
En materia de seguridad, el responsable del dispositivo en la Autoridad Portuaria, Luis Oria, ha indicado que esta ha sido la edición con menos incidencias desde la creación del evento. El operativo ha contado con presencia permanente durante las 24 horas y ha combinado control de accesos, vigilancia marítima y protección de las embarcaciones históricas.
Entre los principales atractivos de esta edición ha destacado la recreación de una batalla naval entre el bergantín Phoenix y el brick Grace, celebrada en aguas del puerto. El programa se ha completado con visitas a once embarcaciones, desfiles marineros, mercado temático, actividades familiares y propuestas gastronómicas.











































