La norma simplifica la regulación urbanística, crea un plan específico para pequeños municipios e incorpora los Proyectos de Interés Autonómico
El Consell ha aprobado el anteproyecto de la Ley del Suelo de la Comunitat Valenciana, una norma que sustituirá al actual Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (TRLOTUP) con el objetivo de simplificar la normativa urbanística, reforzar la seguridad jurídica y adaptar la planificación territorial a las necesidades actuales.
La futura ley nace para unificar un marco legal que, según la Generalitat, había quedado fragmentado tras las sucesivas modificaciones introducidas desde la aprobación de la normativa de 2014. El nuevo texto pretende ordenar y clarificar la legislación, reducir la carga administrativa y facilitar la aplicación de las políticas de ordenación del territorio, al tiempo que mantiene la protección ambiental y el respeto al paisaje.
Entre las principales novedades destaca la creación del Plan Urbanístico Simplificado, un instrumento específico para municipios pequeños o en riesgo de despoblación, que reducirá los trámites y la complejidad técnica de la planificación urbanística para adaptarla a las necesidades del medio rural.
La norma también incorpora los Proyectos de Interés Autonómico (PIA), concebidos para agilizar la implantación de iniciativas estratégicas vinculadas a la inversión y la creación de empleo. Estos proyectos podrán aprobarse en un plazo máximo de seis meses cuando requieran licencia ambiental o de nueve meses si precisan una Autorización Ambiental Integrada, previo acuerdo del Consell.
En materia de vivienda, el anteproyecto fija una reserva del 40 % de la edificabilidad residencial en suelo urbanizable y del 20 % en actuaciones de reforma o renovación de suelo urbano para viviendas sometidas a algún régimen de protección pública, en línea con la legislación estatal.
Otra de las novedades es que el Plan General pasa a tener un carácter más estratégico, mientras que la ordenación pormenorizada recaerá en los instrumentos de desarrollo urbanístico, lo que permitirá revisar y adaptar el planeamiento con mayor agilidad.
El texto también regula las edificaciones preexistentes fuera de ordenación mediante órdenes individualizadas de minimización, que exigirán condiciones de seguridad, salubridad e integración paisajística.
Asimismo, la ley introduce fórmulas más flexibles de gestión urbanística, combinando la colaboración público-privada con la gestión municipal y la participación de los propietarios. También clarifica la diferencia entre licencias urbanísticas y declaraciones responsables e incorpora la licencia básica o de aspectos esenciales para agilizar determinados procedimientos edificatorios.
Por otro lado, el anteproyecto refuerza las funciones de la Agencia Valenciana de Protección del Territorio, con el objetivo de mejorar el control del cumplimiento de la normativa urbanística y actuar de forma más eficaz frente a las actuaciones ilegales.
La Generalitat defiende que la nueva Ley del Suelo apuesta por un modelo de desarrollo basado en la rehabilitación urbana, la movilidad sostenible, la eficiencia energética y el equilibrio territorial, ofreciendo un marco regulador más estable y previsible para las administraciones y los operadores urbanísticos.








































