La Guardia Civil arresta a un hombre de 27 años, acusado de 15 delitos, tras una peligrosa fuga en la que embistió un coche oficial y puso en riesgo a varios usuarios
La Guardia Civil ha detenido en Oropesa del Mar a un hombre de 27 años como presunto autor de una oleada de robos en áreas de servicio de la AP-7, una actuación que se saldó con su ingreso en prisión tras protagonizar una peligrosa huida en la que embistió un vehículo oficial y puso en riesgo a numerosos usuarios de una estación de servicio.
Al detenido se le atribuyen 15 delitos, entre ellos robo con fuerza en el interior de vehículos, robo de vehículo a motor, falsedad documental, conducción temeraria, atentado contra agentes de la autoridad y resistencia grave. La investigación se enmarca en los dispositivos permanentes de prevención de la delincuencia y en el Plan Turismo Seguro que desarrolla la Guardia Civil en las áreas de servicio de la autopista.
La investigación comenzó después de que los agentes detectaran varios robos cometidos en diferentes áreas de descanso de la provincia de Castellón. Las pesquisas permitieron localizar un vehículo que coincidía con el utilizado por el presunto autor, por lo que se estableció un dispositivo de vigilancia para interceptarlo.
Cuando el sospechoso detectó la presencia de los agentes, emprendió la huida a gran velocidad. Durante la fuga embistió el vehículo oficial y realizó maniobras de extrema peligrosidad que obligaron a varios usuarios de una estación de servicio a apartarse para evitar ser atropellados. La persecución concluyó cuando el conductor perdió el control del turismo y chocó contra distintos elementos del mobiliario vial. Tras el accidente, ofreció una fuerte resistencia antes de ser detenido.
Una vez finalizadas las diligencias, el arrestado fue puesto a disposición judicial y el juez decretó su ingreso en prisión.
Robaba a viajeros y turistas en la AP-7
La investigación permitió determinar que el detenido utilizaba un turismo de alta gama robado en la provincia de Madrid, al que cambiaba las placas de matrícula para dificultar su identificación. Con este vehículo recorría distintas áreas de servicio de la AP-7, donde seleccionaba principalmente coches estacionados de viajeros y turistas para sustraer dinero, joyas y otros objetos de valor.
Los hechos esclarecidos suman un botín superior a 19.000 euros. Durante la operación, los agentes recuperaron 3.465 euros en efectivo, divisas extranjeras y diversas joyas, que ya han sido devueltas a sus legítimos propietarios.
Además, la Guardia Civil intervino documentación falsificada y diverso material presuntamente utilizado para cometer los robos, entre el que figuraban herramientas para fracturar cristales, linternas, destornilladores, cizallas, un puño de pugilato y espráis de defensa no homologados.










































