Las organizaciones empresariales presentarán alegaciones conjuntas al Ministerio para evitar una vía única en el Corredor Cantábrico-Mediterráneo

La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) y CEOE Aragón presentarán alegaciones conjuntas al estudio informativo del tramo ferroviario Teruel-Sagunto del Corredor Cantábrico-Mediterráneo para reclamar que esta infraestructura se ejecute con doble vía electrificada. Ambas organizaciones consideran que la propuesta del Ministerio de Transportes de construir una única vía supondría un cuello de botella que limitaría la capacidad del corredor y perjudicaría la competitividad empresarial.
El acuerdo se ha alcanzado durante un encuentro celebrado en la sede de la CEV, en Valencia, una semana después de que el Ministerio publicara en el Boletín Oficial del Estado el estudio informativo, que plantea una única vía para todo el trazado entre Teruel y Sagunto, a diferencia del tramo Zaragoza-Teruel y del resto del corredor.
El presidente de la CEV, Vicente Lafuente, defendió que la doble vía electrificada constituye una infraestructura estratégica para la economía española y europea. En este sentido, sostuvo que reforzaría el transporte de mercancías, mejoraría la competitividad de los puertos, favorecería a la industria y contribuiría a un modelo logístico más sostenible. Asimismo, advirtió de que reducir la capacidad del corredor provocaría mayores costes y una pérdida de competitividad en el futuro.
Por su parte, el presidente de CEOE Aragón, Benito Tesier, consideró que apostar por una única vía supondría crear un cuello de botella en un eje que conecta a 17 millones de personas y a un territorio que genera el 29 % del PIB nacional. Además, anunció que la organización implicará a administraciones, instituciones, organizaciones empresariales y agentes sociales para tratar de revertir una decisión que, a su juicio, afectará a la industria, la exportación y la competitividad del conjunto del país.
Ambas organizaciones recordaron que su colaboración en defensa del Corredor Cantábrico-Mediterráneo se remonta a 2022, cuando impulsaron una declaración conjunta para reclamar la ejecución completa de esta infraestructura y el aumento de la capacidad de la línea Zaragoza-Teruel-Sagunto. Posteriormente promovieron un foro con organizaciones empresariales de Castilla y León, Cantabria y La Rioja para solicitar la incorporación del corredor a la Red Transeuropea de Transporte con altas prestaciones antes de 2030.
Según señalaron, los estudios realizados estiman que el corredor podría canalizar entre 48 y 54 trenes semanales de mercancías por sentido, aunque las limitaciones actuales del trazado impiden alcanzar esa capacidad. Por ello, insistieron en que la modernización integral del eje ferroviario resulta clave para mejorar las conexiones entre los puertos del Mediterráneo y el Cantábrico, impulsar el transporte ferroviario de mercancías y reforzar la conexión con Europa.









































