El Ayuntamiento actúa en parcelas municipales y privadas y ejecuta seis limpiezas subsidiarias ante el incumplimiento de los propietarios

El Ayuntamiento de Castellón ha impulsado durante los años 2025 y 2026 la limpieza de más de 115 parcelas municipales y privadas, dentro de su estrategia para mejorar la imagen urbana, reforzar la seguridad y reducir los riesgos derivados de la acumulación de vegetación y residuos.
Del total de solares incluidos en esta campaña, cerca de una decena corresponden a terrenos municipales ubicados en diferentes puntos de la ciudad, como la avenida Alcora, la avenida Chatellerault, el grupo Benadresa, la urbanización La Choquera, la urbanización Racó del Mercader, CIES y Extramuros de Poniente, donde el consistorio ha ejecutado directamente los trabajos de mantenimiento.
La mayor parte de las actuaciones se ha centrado en parcelas privadas. En concreto, 99 propietarios han realizado la limpieza de sus solares tras recibir los requerimientos municipales para adecuar estos espacios y mantenerlos en condiciones óptimas.
Además, el Ayuntamiento ha tenido que intervenir en seis parcelas mediante ejecución subsidiaria, después de que sus propietarios no atendieran las notificaciones emitidas por la administración local. En estos casos, el consistorio repercutirá a los titulares el coste de los trabajos realizados.

El concejal de Servicios Urbanos, Sergio Toledo, ha destacado que estas actuaciones forman parte del compromiso municipal por avanzar hacia una ciudad más limpia, saludable y segura. Asimismo, ha valorado positivamente la respuesta de la mayoría de propietarios, al considerar que la colaboración ciudadana resulta fundamental para mantener los solares en buen estado.
Toledo ha recordado que la conservación de estas parcelas es una obligación legal de sus propietarios y ha asegurado que el Ayuntamiento continuará desarrollando labores de control, seguimiento y comunicación para garantizar el cumplimiento de esta responsabilidad.
El edil ha señalado que el objetivo de esta campaña es asegurar que los solares presenten unas condiciones adecuadas, mejorar la imagen de la ciudad, evitar molestias a los vecinos y minimizar los riesgos asociados a la acumulación de residuos y vegetación.










































