La entidad reivindica un mayor acompañamiento a las personas en situación de vulnerabilidad y destaca el impacto de la pobreza, la exclusión y la soledad

Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón ha alertado, con motivo del 'Día Mundial de la Salud Mental', que se celebra este sábado, 10 de octubre, de que el bienestar emocional está estrechamente relacionado con las condiciones de vida y con el acceso a los derechos básicos.
La entidad señala que el sufrimiento emocional no responde únicamente a circunstancias individuales, sino que también puede tener su origen en situaciones de pobreza, exclusión social, soledad, precariedad, discriminación o falta de oportunidades. En este sentido, Cáritas considera difícil mantener la esperanza y construir un proyecto vital cuando faltan un empleo digno, una vivienda segura o ingresos suficientes.
Desde la organización destacan que cuidar los derechos también significa cuidar la salud mental y que combatir las situaciones de exclusión contribuye a generar bienestar. Por ello, defienden la necesidad de fortalecer los vínculos sociales y crear entornos en los que las personas puedan sentirse reconocidas, escuchadas y acompañadas.
La exclusión social deja huella
Cáritas constata que la exclusión social tiene un impacto profundo en el estado de ánimo y en la capacidad de afrontar el futuro de muchas personas. Al mismo tiempo, la entidad subraya el efecto positivo que tienen el acompañamiento, la acogida y el encuentro, que pueden generar confianza, alivio y esperanza.

La organización considera que la salud mental constituye una responsabilidad compartida y que no basta con atender las consecuencias del sufrimiento emocional, sino que también es necesario actuar sobre las causas que lo generan. En este sentido, reclama pueblos, barrios y ciudades más justos, así como redes sociales más inclusivas y humanas.
Una semana dedicada a la salud mental
El Día Mundial de la Salud Mental pone el cierre a la Semana de la Salud Mental organizada por Cáritas Diocesana bajo el lema ‘Caminamos juntos por una salud mental más cercana, humana y comunitaria’, con el objetivo de sensibilizar sobre la vulnerabilidad emocional.
Durante la semana, cuatro participantes del Proyecto Bienestar, Nila, Adriana, Abdul y Angelyn, compartieron sus experiencias en una charla celebrada en el Real Casino Antiguo de Castellón y coordinada por las psicólogas del proyecto María López y Sara Fernández. Los participantes destacaron la importancia de pedir ayuda ante los primeros síntomas de malestar emocional, antes de llegar a una situación límite.
El martes tuvo lugar la marcha solidaria ‘Mentes en Marcha’, con un recorrido de ida y vuelta entre la plaza María Agustina y la basílica del Lledó de Castellón. La iniciativa reivindicó la importancia de cuidar el bienestar mental con la misma atención que la salud física.

Durante el manifiesto leído al término de la marcha, María Elena García, responsable del Área de Animación Comunitaria en los Territorios de Cáritas Diocesana, incidió en que la salud mental es una responsabilidad compartida.
El Proyecto Bienestar de Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón ofrece acompañamiento psicosocial y emocional a personas en situación de vulnerabilidad que afrontan dificultades derivadas de la exclusión social, la precariedad laboral, el desarraigo o la soledad.
El programa combina intervenciones individuales y grupales destinadas a mejorar el bienestar emocional, la autoestima y la resiliencia personal, con el objetivo de acompañar a quienes atraviesan situaciones de especial vulnerabilidad.
























































