La entidad atiende a más de mil personas sin hogar en Castellón ante una crisis habitacional que afecta a nuevos perfiles sociales
Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón ha constatado un preocupante incremento de las situaciones de exclusión residencial severa en la provincia. Ante la proximidad del Día de las Personas sin Hogar, que se celebrará este domingo 25 de octubre, la organización advierte que la crisis habitacional actual está golpeando con dureza a ciudadanos que se alejan de los perfiles tradicionales de vulnerabilidad. Como explica Minerva Saura, coordinadora del Área de Inclusión de Cáritas, nos encontramos ante “una realidad que va en aumento” y que refleja una fractura social estructural donde la vivienda se consolida como la principal preocupación de la población.
Una crisis profunda y persistente
Las cifras en la provincia reflejan la magnitud del problema: el año pasado, Cáritas atendió a 1.084 personas en situación de exclusión residencial en todo el territorio diocesano. De este total, 593 personas carecían de cualquier tipo de alojamiento y malvivían en la calle, mientras que 491 residían en habitaciones alquiladas, infraviviendas o dependían de la hospitalidad precaria de familiares. A nivel nacional, la tendencia es idéntica, ya que la institución acompañó a 44.475 personas sin hogar durante 2025, lo que representa un incremento del 3,8% respecto al ejercicio anterior.

Las caras invisibles del sinhogarismo
De acuerdo con la Tipología Europea ETHOS, el fenómeno del sinhogarismo es complejo y abarca cuatro categorías que van desde la situación de calle y la falta de vivienda, hasta la vivienda insegura o inadecuada. Mientras que las personas que pernoctan al raso representan la parte más visible, existe una masa invisible que sobrevive en chabolas, caravanas o pisos cedidos de forma precaria. Todas ellas comparten la ausencia de un hogar seguro, estable y digno, un factor que les impide por completo desarrollar un proyecto de vida mínimo y acceder a otros derechos fundamentales.
Movilización en las calles de Castellón
Para denunciar esta vulneración sistemática de derechos, Cáritas impulsa la campaña “Un hogar, un lugar al que pertenecer”, nacida en un entorno marcado por los discursos de odio y el rechazo social. Como acto principal de protesta, este jueves 22 de octubre a las 12:00 horas, personas acompañadas por la entidad se concentrarán en la avenida Rey Don Jaime de Castellón (junto a la estatua). Durante la movilización, los propios afectados leerán un manifiesto en primera persona para visibilizar su situación ante la ciudadanía y exigir que se respete la dignidad humana inalienable que les pertenece.
El camino hacia la reinserción
A pesar de las dificultades, existen historias de éxito que demuestran que la recuperación social es posible gracias al apoyo comunitario. Es el caso de Hugo, un joven argentino que pasó por el Centro de Atención Temporal Mare de Déu del Lledó en Castellón y que hoy reside en la Casa de Acogida San Pascual “El Pati” en Vila-real. Tras aprender un oficio en el taller de inserción laboral “Pre-ocupat”, Hugo se encuentra actualmente buscando empleo de forma activa, encarnando la esperanza de recuperar los derechos básicos y la estabilidad que la crisis residencial arrebata cada día a más familias.












































