El Barranco de Fraga da respuesta a dos siglos de reivindicaciones en Castellón

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“Hay obras que no siempre son visibles, ni llaman la atención, pero que son fundamentales para el desarrollo de una ciudad, y esta es una de ellas”, dijo Alberto Fabra.

El Barranco de Fraga da respuesta a más de dos siglos de reivindicaciones en Castellón para solucionar uno de los problemas hídricos y solventar los peligros de inundación en el sur de Castellón. La obra, valorada en torno a los 30 millones de euros, ha sido un proyecto complejo, que ha tenido que adaptarse a las sucesivas modificaciones urbanísticas, y planificación de grandes proyectos de infraestructuras. La inauguración ha sido realizada por el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, con el alcalde de Castellón, Alfonso Bataller y el presidente de la diputación Provincial, Javier Moliner, y ha sido un acto emotivo, porque en su momento tanto Alberto Fabra como Moliner formaron parte del mismo equipo en el Ayuntamiento de Castellón, que impulsó la gestión del proyecto y que ahora, culmina bajo el mandato de Bataller. “Hay obras que no siempre son visibles, ni llaman la atención, pero que son fundamentales para el desarrollo de una ciudad, y esta es una de ellas”, dijo Alberto Fabra.

La realización del Barranco de Fraga ha sido una de esas grandes infraestructuras que la ciudad llevaba demandando desde hace dos siglos. Y es que tanto el río seco, al norte de Castellón, como el Barranco de Fraga, en el sur, supusieron siempre uno de los grandes retos de Castellón. Y es que ambas suponían el punto más débil de una ciudad que, situada entre la montaña y el mar, se veía en el peligro de poder sufrir inundaciones por uno y otro lado.

Si el encauzamiento del Río Seco y su cubrimiento al paso de la ciudad, fue ya un logro histórico para la ciudad, que costó muchas décadas de negociación, el Barranco de Fraga siempre quedaba pendiente, quizá porque parte del trazado se perdía y desdibujaba entre los huertos de la ciudad. El proyecto era completo y necesitaba de la construcción de un canal artificial que recobrara aquel primitivo cauce, pero adecuado y calculado para poder dar respuesta tanto al término municipal de Castellón, como al de Almazora.

LuciaQuintero
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Quizá por ello, la inauguración de la culminación del Barranco de Fraga ha tenido un tinte especialmente emotivo. La obra era inaugurada por el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, con el alcalde de Castellón Alfonso Bataller y el presidente de la Diputación, Javier Moliner. Y con ellos, también el alcalde de Almazora, cuyo término municipal también e beneficia con este proyecto.

El director General del Agua, Jose Alberto Comos ha sido el encargado de dar las explicaciones técnicas sobre el proyecto, que se adjudicó por un importe de 24.566.085 millones de euros; y que se vio encarecido con una serie de modificaros, que supusieron un coste adicional de 4.986.031,57 euros.

Durante la inauguración, Alberto Fabra especialmente emocionado, señalaba la importancia de esta actuación y señalaba: que hay obras que quizá no llaman la atención, que pasan desapercibidas, o que no tienen el mismo impacto visual que otras grandes obras, pero cuya importancia es fundamental”, porque en este caso, soluciona un problema histórico de riesgo de inundaciones en Castellón y permite poder avanzar también en la urbanización ene l término municipal de Almazora.

Fabra, ha agradecido la unión e esfuerzos en un momento tan difícil, porque solo al sumad e esfuerzos puede llevar a buen fin proyectos como este.

Por su parte, Alfonso Bataller también ha agradecido a Alberto Fabra el desarrollo de una obra, y su inauguración, en la que la Generalitat, a pesar de los m omentos tan complicados como los que atraviesa, ha sabido dar las respuestas que necesitaba la ciudad de Castellón.

LuciaQuintero
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Un proyecto que tuvo que evolucionar sobre la marcha

Y es que el proyecto ha presentado siempre numerosas complicaciones. En su origen se trataba de un barranco tradicional, que discurría por la zona sur de Castellón, entre la Autopista A-7 y la parte más baja del término municipal, tradicionalmente zona de naranjos y cultivos.

La urbanización de la Ciudad del Transporte obligó en su momento a plantear soluciones inmediatas para la parte más alta del barranco, que en aquel momento se encauzó ya de forma provisional. El barranco después se diluía al pasar por la antigua N-340, a la altura de las naves industriales, para perderse entre los huertos, pasada la avenida Tárrega Monteblanco.

Se hacía necesario, por tanto, un proyecto integral que contemplara tanto la adecuación de la parte alta del barranco, a su paso por toda la zona industrial que progresivamente se urbanizaba en el término municipal de Castellón, para buscar también  una salida segura al mar, con un cauce capaz de acoger un caudal de seguridad, que evitara inundaciones ante un posible exceso hídrico.

En este sentido, la progresiva urbanización de la ciudad y la redacción del Patricova, obligó también a replantear el caudal de la primitiva actuación en la Ciudad del Transporte, para incrementar sus márgenes de Seguridad.

LuciaQuintero
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La obra fue adjudicada a la Unión Temporal de empresas Barranco de Fraga, integrada por FCC y Pavasal, por un importe original de 24,5 millones de euros. Pero la sucesiva urbanización del término municipal mientras se gestaba el proyecto, el enterramiento de la vía del Ferrocarril, el posterior planteamiento  del Corredor Mediterráneo para la Alta Velocidad, incidieron en el planteamiento de la obra, que sufrió un incremento del 20% en su ejecución para poder adecuarla a los requisitos del Patricova, y para poder salvaguardar los restos arqueológicos encontrados durante su ejecución. La actuación ha tenido, por tanto, un coste total que  ronda los 30 millones de euros.

Detalles del proyecto del Barranco de Fraga

El cauce del barranco de Fraga está preparado para acoger un caudal de 180 metros cúbicos por segundo, calculado sobre un periodo de retorno de 500 años, con una longitud total de 11,5 kilómetros. El proyecto se divide en dos partes diferenciadas:

La actuación 2, que contempla el replanteamiento del Barranco de Fraga entre la Autopista A-7 y la antigua N-340, por donde el Barranco de Fraga discurre fundamentalmente por la zona industrial de la Ciudad del Transporte. En este punto ha sido necesario incrementar los objetivos de la actuación, preparada inicialmente para soportar un caudal de poco más de 20 metros cúbicos por segundo, para incrementarlo hasta los 56 metros cúbicos por segundos, como recoge el Patricova. Este tramo vierte principalmente a la Rambla de la Viuda.

Actuación 1: A partir de la N-340, ha habido que crear un canal artificial, que se ensancha progresivamente a medida que se acerca al mar. Discurre por la zona sur, entre la zona industrial de la denominada rotonda de Matutano, de forma subterránea para salir a la superficie junto a la Ronda Este, en el Camino de Villamargo. A partir de entonces y, de forma descubierta, el cauce cruza de oeste a este la zona sur para desembocar en el mar junto a la dársena Sur del Puerto, entre el polígono de BP y la planta de Iberdrola. Este segundo tramo está preparado para un caudal de 156 metros cúbicos por segundo. Con el desarrollo del canal también se han adecuado los viales laterales.- Esperanza Molina.