El conseller advierte de que la Comunitat Valenciana perdería 52 millones al año y 28.000 beneficiarios con la reforma planteada

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reclamado una Política Agraria Común (PAC) "fuerte, bien financiada y adaptada a la agricultura mediterránea", al tiempo que ha advertido de que la Comunitat Valenciana perdería 52 millones de euros anuales y cerca de 28.000 beneficiarios si prosperan las propuestas de reforma que se debaten en la Unión Europea.
Barrachina ha realizado estas declaraciones durante la inauguración de una jornada sobre el futuro de la política agraria europea, donde ha defendido que el nuevo modelo debe diseñarse con la participación del sector agrario y responder a las necesidades específicas de los territorios mediterráneos.
El conseller ha sostenido que la Unión Europea afronta un momento decisivo para definir el futuro del sector agroalimentario y ha defendido que agricultores, ganaderos y regantes deben formar parte del proceso de toma de decisiones. En este sentido, ha afirmado que Europa necesita "más agricultura, más producción y más agricultores", al considerar que el sector resulta esencial para garantizar la seguridad alimentaria, generar empleo, conservar el territorio y reforzar la autonomía alimentaria europea.
Durante su intervención, Barrachina también ha mostrado su preocupación por la posibilidad de que el presupuesto de la PAC se reduzca en más de un 20 % y por su integración en un Fondo Único Europeo. A su juicio, esta medida debilitaría una de las principales políticas comunitarias y provocaría desigualdades entre los Estados miembros en el acceso a las ayudas.
El titular de Agricultura ha insistido en que la futura PAC debe reconocer las particularidades de la agricultura mediterránea, especialmente en materia de gestión del agua. En este sentido, ha defendido que la modernización del regadío, la reutilización, la eficiencia hídrica y la digitalización deben convertirse en prioridades estratégicas con financiación específica.
Asimismo, ha apostado por una política agraria con menos burocracia y una gestión más sencilla para los agricultores. Según ha explicado, el Consell ya ha impulsado medidas para reducir las cargas administrativas, como la eliminación de las fotografías georreferenciadas masivas, la flexibilización del cuaderno digital y la simplificación de la tramitación de ayudas.
Barrachina también ha situado el relevo generacional entre los principales desafíos del sector y ha defendido la necesidad de facilitar el acceso de los jóvenes a la tierra, la financiación y la formación. En este contexto, ha recordado que la Generalitat ha destinado cerca de 27 millones de euros a la mayor convocatoria de ayudas para jóvenes agricultores de los últimos años, lo que ha permitido que 548 jóvenes y nuevos agricultores inicien su actividad con subvenciones superiores a 50.000 euros.
Por último, ha destacado que la Generalitat ha movilizado este año 124 millones de euros en ayudas para el conjunto del sector agroalimentario valenciano, de los que 50 millones se destinan a la modernización de explotaciones, con el objetivo de impulsar un modelo agrario más competitivo e innovador.






































