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- 3 junio, 2021 -

Jorge Fuentes. Embajador de España. Cuando repaso los asuntos que ocupan más portadas en los últimos días hay dos especialmente destacados, la crisis con... España 2.050

Jorge Fuentes. Embajador de España.

Cuando repaso los asuntos que ocupan más portadas en los últimos días hay dos especialmente destacados, la crisis con Marruecos “nuestro amable vecino del Sur” y el indulto de los sediciosos catalanes. Ambos han sido tratados por este diario reiteradamente por lo que les evitare repeticiones.

Me referiré a una cuestión que tuvo hace poco sus minutos de gloria pero que empieza a caer inmerecidamente en el olvido: la planificación de España a 30 años vista.

En principio estoy muy a favor de planificar a largo y medio plazo pero siempre que venga acompañada de una previsión a corto. Este informe nos pilla de sorpresa cuando la mayor parte de nuestra población no sabe qué va a ocurrir en los próximos días y varios millones ni siquiera saben cómo llegaran a fin de mes.

Nos dicen que este trabajo ha sido realizado por un grupo de cien “investigadores de reconocido prestigio”, adscritos a “disciplinas académicas diversas” y coordinados por la Oficina de Prospección y Estratgia. Pero puesto que no relacionan sus nombres, vamos a conceder a los cien la misma credibilidad que a la inexistente comisión de sanidad.

El trabajo de unas 300 páginas, se parece muy mucho, pero en inferior mérito, a los Informes Foessa que hace medio siglo publicaba el sociólogo Amando de Miguel, apoyado por colegas y alumnos universitarios.

El Informe actual no se ha buscado mayores problemas. Ha puesto uno tras otro los 50 objetivos a alcanzar, clasificados en 9 desafíos que incluyen las cuestiones que la prensa y nosotros mismos desde castelloninformacion.com hemos venido aireando en los últimos años. Veamos: 1. Mejorar la productividad 2. Idem la educación 3. Equilibrar la demografía 4. Controlar Medio ambiente y cambio climático 5. Cuidar el estado de bienestar para una población más longeva 6. Lograr un Desarrollo territorial equilibrado (la España vaciada) 7. Controlar el Mercado laboral (desempleo) 8. Reducir la pobreza y la desigualdad y 9. Ampliar las bases del bienestar.

El ejercicio resulta bastante deprimente ya que en casi todos los capítulos excepto en la esperanza de vida y en el nivel de optimismo de la población en que andamos bien emplazados, los cuadros sinópticos se limitan a reflejar nuestros datos -que están entre los peores y los mucho peores que la media comunitaria- y pronosticar que en 2050 estaremos entre el grupo de los mejores de la Unión.

Solo destacaré dos capítulos particularmente dramáticos recogidos en el Informe:

-La situación del desempleo de la juventud española alcanza el 40% mientras que la media europea es del 20% y en el grupo de los más desarrollados, del 8%.

-La foto fija de la distribución poblacional hoy nos dice que el 80% de la población española vive en un 20% del territorio y a la vez el 20% restante de la población se pierde en el 80% del territorio vaciado. De no corregirse la tendencia, en 2050 las cifras serán el 88% y el 12%.

El trabajo resulta en general bastante teórico y abstracto en prácticamente todo el texto aunque en ocasiones y por contraste entra en detalles llamativos como cuando recomienda comer menos carne en 30 años, prohibir los vuelos a distancias cortas (por ejemplo, Madrid-Valladolid), usar más la bicicleta y recurrir más al psiquiatra para remediar nuestras depresiones que afectan a un tercio de la población. Una observación que sorprende en uno de los países más alegres del mundo.

Creo que el Gobierno se equivocó al presentar este Informe a bombo y platillo como ejemplo de su carácter previsor. Hubiera podido tener más credibilidad y alguna utilidad si lo hubiera presentado alguna Fundación, un departamento universitario o incluso los servicios de análisis de algún gran banco.

Ponerse Pedro Snchz, rodeado de sus cuatro vicepresidentas al frente del trabajo da la impresión de que piensa continuar en la Moncloa un cuarto de siglo más y que esas fantasías filosóficas pueden ser la alternativa a la indefinición y la desorientación en que nos encontramos en la casi totalidad de los departamentos ministeriales del Gobierno. Repasen ustedes: Exteriores (Marruecos), Interior (violación de fronteras), Educación (adiós a colegios concertados y especiales) Transportes (Delcy Rodríguez) Industria (escandaloso aumento de tarifas eléctricas) Igualdad (guerra de sexos) Trabajo (desempleo) etc, etc, etc…..

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