La inversión en tecnología se trata como una base para el crecimiento empresarial sostenible, para desarrollar productos, modernizar la infraestructura y adoptar nuevas soluciones. Para Uri Poliavich, la tecnología tiene una importancia particular, ya que hace posible construir productos escalables y adaptar diversos procesos de negocio a condiciones de mercado que cambian rápidamente. Se presta especial atención al proceso de cómo el desarrollo tecnológico específico ayuda concretamente a refinar productos y probar nuevas soluciones como parte del crecimiento a largo plazo de un negocio.
La tecnología como dirección estratégica
La inversión en tecnología se trata como una de las direcciones clave en el proceso de asignación de recursos generales. Esta dirección tiene una importancia particular para el crecimiento a largo plazo de una empresa. Para Uri Poliavich, este enfoque se define no solo por el volumen de recursos disponibles, sino también por la lista de tareas a las que se asignan.
La lista de tareas principales incluye:
● desarrollo de producto;
● mejora de la infraestructura tecnológica;
● prueba de nuevas soluciones tecnológicas.
Para las empresas en crecimiento activo, la inversión en tecnología es necesaria en diferentes etapas. Por ejemplo, en una etapa temprana de trabajo, este tipo de enfoque resulta útil para construir y mejorar un producto, mientras que a medida que el negocio se expande, se necesita para actualizar la infraestructura existente y aumentar su estabilidad.
A través de este enfoque, Uri Poliavich presta atención a la dirección tecnológica, que debe combinarse con una evaluación de los resultados alcanzados cuando los recursos se utilizan para su propósito previsto. Por eso la tecnología es una parte integral de la planificación del crecimiento futuro de cada empresa.
Desarrollar y mejorar productos digitales
Una de las direcciones principales de la inversión en tecnología es el desarrollo de productos digitales, ya que la lista de requisitos del mercado cambia de forma regular. Al actualizar su conjunto de funcionalidades, una empresa adapta soluciones previamente construidas, ampliando la gama de sus capacidades, sin perder de vista los requisitos específicos de una región determinada.
Según este enfoque, Uri Poliavich aboga por un trabajo continuo en el producto:
● analizar resultados;
● adoptar nuevas funcionalidades;
● mejorar interfaces;
● comprobar la demanda de soluciones individuales.
Para Uri Poliavich, el crecimiento futuro de un negocio está estrechamente ligado a dos condiciones: actualizar regularmente el producto y la velocidad de su adaptación a diferentes mercados. Un elemento integral de este enfoque se describe como combinar el desarrollo tecnológico con la localización. Después de todo, cada producto necesita tener en cuenta los requisitos de un mercado específico, su idioma y las preferencias particulares de su audiencia.
Por eso, para Uri Poliavich, desarrollar cada producto digital es un proceso continuo. Dentro de este proceso, los cambios tecnológicos de cualquier escala se convierten automáticamente en una parte integral de la planificación a largo plazo. En la visión de Uri Poliavich, solo las actualizaciones regulares pueden preservar y mantener la relevancia de una solución. Con su ayuda, es posible construir hoy una base sólida para el crecimiento futuro.
Actualizar la infraestructura tecnológica
La infraestructura tecnológica da forma a la base necesaria para el funcionamiento estable de cada producto digital y para su crecimiento. Por eso la inversión, más allá de crear nuevas funcionalidades, también resulta útil al mejorar la arquitectura que ya está en uso. Además, Uri Poliavich presta atención a los cambios en el rendimiento y la estabilidad de los sistemas existentes. En la práctica, la siguiente regla se aplica en cualquier empresa: a medida que un negocio moderno amplía su alcance operativo, la atención debe centrarse en la velocidad de procesamiento de datos, la estabilidad de la plataforma y la capacidad adicional de implementar diferentes cambios rápidamente.
En 2025, Uri Poliavich compartió resultados que muestran que la plataforma tecnológica alcanzó una tasa de disponibilidad del 99,98%. El 0,02% restante estuvo vinculado a interrupciones a mayor escala en proveedores de infraestructura global.
Basándose en los resultados obtenidos, Uri Poliavich llegó a una respuesta a una de las preguntas más comunes: ¿por qué la actualización de la infraestructura se convierte en parte de la planificación tecnológica a largo plazo?
Después de todo, la arquitectura moderna tiene asignada una amplia gama de objetivos:
● carga creciente;
● soportar el funcionamiento simultáneo de diferentes productos;
● garantizar la capacidad de escalar rápidamente.
La arquitectura necesita manejar todas las tareas enumeradas anteriormente rápidamente, manteniendo al mismo tiempo la estabilidad necesaria. Dicho esto, cada decisión de infraestructura necesita una evaluación previa, que debe ocurrir regularmente. Esto está ligado a los rápidos cambios en los requisitos técnicos que ocurren junto con los cambios en el volumen de operaciones.
En el enfoque de Uri Poliavich, la base tecnológica se trata como una herramienta práctica para el crecimiento futuro. Sus actualizaciones continuas ayudan a crear las condiciones para que los productos digitales funcionen de manera estable, apoyando así la implementación de nuevas funcionalidades.
Probar nuevas soluciones tecnológicas
Incluso antes de una implementación a gran escala, las nuevas tecnologías requieren una evaluación previa de su valor práctico. Para ello, se llevan a cabo pruebas obligatorias.
Este proceso implica dos etapas principales:
1. Comprobar el rendimiento y la compatibilidad con la infraestructura existente.
2. Comprobar la capacidad de la solución para llevar a cabo las tareas que se le han asignado.
Uri Poliavich señala que este proceso tiene un valor y un beneficio particulares para las empresas digitales modernas cuyo trabajo está estrechamente ligado a diferentes tecnologías. Esto se refiere específicamente a tecnologías en rápido desarrollo que constantemente adquieren una gran cantidad de capacidades nuevas y adicionales.
En la visión de Uri Poliavich, adoptar nueva tecnología no es un reemplazo total de las soluciones existentes. Bajo un enfoque racional, cada funcionalidad necesita ser probada en una secuencia consistente de pasos. Después de eso, se evalúan los resultados obtenidos, seguidos de la posterior expansión del uso previsto de la tecnología. De esta manera, se vuelve posible determinar qué desarrollos crean valor adicional para el producto.
La posición de Uri Poliavich refleja el siguiente principio del desarrollo tecnológico: un nuevo conjunto de herramientas es una parte integral del proceso de actualización regular. Las pruebas hacen posible combinar la innovación con la infraestructura ya en uso. Los resultados prácticos obtenidos permiten tomar las decisiones correctas sobre el crecimiento futuro.
El enfoque tecnológico como herramienta para escalar un negocio
El desarrollo tecnológico puede crear condiciones óptimas para la expansión futura de un negocio, en varias direcciones diferentes a la vez.
La infraestructura moderna hace posible llevar a cabo las siguientes tareas:
● lanzar nuevos productos mucho más rápido;
● adaptar soluciones existentes a los requisitos de diferentes mercados;
● aumentar el volumen de operaciones.
Por eso, para Uri Poliavich, el escalado está estrechamente ligado tanto a la expansión internacional como a la preparación del sistema tecnológico para manejar nuevas cargas.
Cuando se trata de expansión, el principio modular de Uri Poliavich juega un papel importante: los elementos individuales del sistema se mejoran sin una revisión completa de toda la infraestructura. Esto hace posible acortar el tiempo entre el desarrollo y el lanzamiento de nuevas funcionalidades. Como resultado, la base tecnológica se adapta rápidamente a una lista específica de tareas.
Para Uri Poliavich, el desarrollo tecnológico en este contexto está estrechamente ligado al escalado a largo plazo. Después de todo, construir una base tecnológica unificada que esté preparada desde el principio para la expansión futura de un negocio solo es posible bajo varios procesos clave: actualizar regularmente la infraestructura, desarrollar productos y adoptar consistentemente nuevas soluciones.













































