Hay momentos de nuestras fiestas patronales que merecen ser recordados y reconocidos más allá del día en que suceden. El homenaje a Gustavo Traver, con el que iniciamos el cartel taurino de las fiestas de la Mare de Déu del Roser, fue uno de ellos. Un acto cargado de emoción y de significado, especialmente para su familia, pero también para todo un pueblo que quiso reconocer la trayectoria de una persona estrechamente vinculada a los bous al carrer y a la seguridad de los aficionados.
Poner su nombre a la enfermería de los bous al carrer de la Vila es una manera de mantener viva su memoria y de reconocer tantos años de dedicación y compromiso. Gustavo Traver formó parte de una historia taurina que en Almassora tiene profundas raíces y que se entiende también desde la responsabilidad, el respeto y el cuidado de quienes participan y disfrutan de esta tradición.
Los días pasan, las fiestas continúan y llegan nuevos actos, pero hay tradiciones que permanecen porque forman parte de la manera de entender y vivir Almassora. Los bous al carrer son una de ellas. Son cultura, tradición, encuentro y una expresión de nuestras señas de identidad. Una tradición que ha pasado de generación en generación y que cada año vuelve a llenar nuestras calles.
Quiero reconocer de manera especial el esfuerzo, la implicación y la entrega de las peñas y collas de Almassora. Este año, cerca de 80 peñas y collas patrocinan los 12 astados que forman parte del cartel taurino, con ejemplares de ganaderías reconocidas.
Desde el Ayuntamiento queremos agradecer ese esfuerzo. Cada peña y cada colla que se implica hace posible que Almassora pueda ofrecer un cartel de primer nivel y mantener el prestigio que nuestra tradición taurina ha construido durante décadas.
El respaldo del equipo de gobierno a los bous al carrer es claro, firme y sin fisuras. Ese apoyo debe ir acompañado, como no puede ser de otra manera, de responsabilidad, seguridad y cumplimiento de todas las medidas establecidas.
La tradición y la seguridad no son conceptos enfrentados: deben avanzar juntas. Y el homenaje a Gustavo Traver simboliza precisamente esa unión entre pasión por los bous y compromiso con la protección de las personas.
Almassora seguirá haciendo bandera de sus fiestas, su cultura y sus tradiciones. Y seguirá haciéndolo de la mano de las peñas, las collas, los aficionados y todas las personas que hacen posible que los bous al carrer continúen formando parte de nuestra manera de vivir y celebrar.
























