El estudio analizará especialmente los riesgos de la Plana y servirá de base para diseñar una estrategia con soluciones verdes frente a inundaciones y otros fenómenos extremos
La Generalitat Valenciana y la Universitat Jaume I (UJI) colaborarán en el diseño de una estrategia verde para Castellón destinada a mejorar la respuesta de la provincia frente a inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos. El primer paso será un informe encargado a la universidad pública de Castellón para identificar los riesgos climáticos del territorio y estudiar posibles soluciones ambientales que permitan reducir su impacto.
El anuncio lo ha realizado este miércoles el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, durante la inauguración de la jornada ‘Blue Criminology in a Warming World: Climate Emergencies, Coastal Risk and Environmental Justice’, celebrada en Castelló.
Un equipo multidisciplinar de profesores de la UJI se encargará de analizar los riesgos existentes y los criterios que podrían aplicarse en futuras intervenciones sobre el territorio.
Especial atención a los riesgos de la Plana de Castellón
El estudio prestará una atención específica a la Plana de Castellón, una zona densamente poblada y con presencia de diferentes cauces y áreas susceptibles de verse afectadas por episodios de precipitaciones intensas.
Mérida ha explicado que el objetivo es disponer de una radiografía de los riesgos de la provincia basada en datos científicos que pueda servir posteriormente para orientar las actuaciones de regeneración y adaptación territorial.
El comisionado ha relacionado este trabajo con las consecuencias de la dana de 2024 en Valencia y ha advertido de que episodios de diferente magnitud pueden producirse en otras cuencas del litoral mediterráneo.
La futura estrategia pretende estudiar medidas capaces de mitigar el riesgo de inundaciones y, al mismo tiempo, incorporar espacios verdes, favorecer el uso público del territorio y preservar los entornos naturales.
Parques inundables y soluciones basadas en la naturaleza
Entre las alternativas planteadas por el comisionado figuran los parques inundables metropolitanos, espacios concebidos para contribuir a la regulación natural del agua durante episodios de precipitaciones intensas y que, en condiciones normales, pueden utilizarse como zonas verdes.
Durante su intervención, Mérida también defendió una mayor incorporación de vegetación a la planificación urbana. Según los datos expuestos por el comisionado, las superficies de césped expuestas al sol pueden registrar temperaturas entre 2 y 4 grados inferiores a las superficies de hormigón, mientras que la presencia de árboles puede contribuir a reducir la temperatura del aire mediante la sombra y la evapotranspiración.
También señaló las diferencias de escorrentía entre los terrenos urbanizados e impermeabilizados y las superficies forestales para defender una planificación que aumente la capacidad del territorio para absorber y gestionar las precipitaciones.
Una estrategia para las tres provincias
El proyecto de Castellón se integra, según ha explicado la Generalitat, en una hoja de ruta de adaptación ante catástrofes naturales en la Comunitat Valenciana, con estrategias diferenciadas para Castellón, Valencia y Alicante.
El Consell asegura que esta planificación se está desarrollando también mediante contactos con países europeos como Alemania e Italia y con organismos europeos e internacionales.
El planteamiento pretende incorporar la prevención de riesgos climáticos a ámbitos como el urbanismo, las infraestructuras, la economía y la ordenación territorial, con especial atención a fenómenos como las inundaciones repentinas.
La Generalitat cifra en 45,4 millones las inversiones tras las riadas
Durante la jornada, el comisionado también ha cifrado en 45,4 millones de euros las inversiones y ayudas de la Generalitat destinadas a la provincia de Castellón para reparar daños provocados por las riadas y aumentar la resistencia de diferentes infraestructuras frente a futuros episodios.
De esa cantidad, 12 millones de euros corresponden a ayudas directas a 71 municipios de Castellón afectados por las lluvias torrenciales, destinadas a la reparación de infraestructuras y servicios dañados.
Otros 25,3 millones de euros se han destinado, según los datos aportados por la Generalitat, a obras de emergencia para rehabilitar infraestructuras forestales, restaurar senderos, reparar diques fluviales y desarrollar actuaciones relacionadas con la prevención de incendios.
Alto Palancia concentra 7,4 millones de las actuaciones forestales
Por comarcas, el Consell cifra en 7,4 millones de euros la inversión en el Alto Palancia, mientras que el Baix Maestrat concentra 5,7 millones; Els Ports, 4,8 millones; l'Alcalatén, 2,1 millones; y el Alto Mijares, 1,5 millones, además de actuaciones en otros puntos de la provincia.
Mérida ha destacado especialmente la restauración y mantenimiento de los caminos forestales por su función tanto de comunicación como de apoyo a los dispositivos de prevención y extinción de incendios.
A estas cantidades se suman 9 millones de euros para 242 actuaciones en caminos agrícolas de Castellón. Según los datos proporcionados por la Generalitat, el 93 % de estas intervenciones ya están finalizadas.
La distribución facilitada por el Consell recoge actuaciones en 30 caminos de la Plana Alta, 22 de l'Alt Maestrat, 73 del Alto Palancia, 27 del Alto Mijares, 69 del Baix Maestrat y 20 de Els Ports, además de otras intervenciones.



































