La CHJ avisa a los ayuntamientos: la vegetación de los cauces "no constituye un problema hidráulico"

Tiempo de Lectura: 3 minutos, 24 segundos

Noticias Relacionadas

La Confederación Hidrográfica del Júcar y la FVMP acuerdan mejorar la información sobre el riesgo de inundaciones

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) han celebrado una reunión de trabajo para abordar los riesgos de inundación y la conservación de los cauces en la Demarcación Hidrográfica del Júcar.

El encuentro, celebrado en la sede de la CHJ en València, ha permitido informar a los representantes municipales sobre los trabajos de conservación, adecuación y restauración fluvial que se desarrollan en los cauces, así como aclarar las dudas planteadas por los ayuntamientos sobre las actuaciones que pueden llevarse a cabo ante el riesgo de inundaciones.

Uno de los asuntos abordados ha sido la presencia de vegetación en los cauces. La CHJ ha señalado que comprende la preocupación de los municipios ante la presencia de vegetación durante episodios de lluvias intensas, pero ha insistido en que "su presencia no constituye por sí sola un problema hidráulico".

10 millones de euros al año para mantener los cauces

Durante la reunión, la Confederación ha hecho balance de las actuaciones realizadas y de los trabajos actualmente en marcha. La Comisaría de Aguas destina alrededor de 10 millones de euros al año a actuaciones de mantenimiento, conservación y restauración de cauces en el conjunto de la Demarcación Hidrográfica del Júcar.

En estos momentos, solo en la Comunitat Valenciana, se están ejecutando de forma simultánea 22 actuaciones de mantenimiento.

La CHJ ha explicado que la planificación de estos trabajos responde, con carácter general, a una programación previa durante todo el año, atendiendo a las necesidades detectadas sobre el terreno y estableciendo las prioridades en función de criterios técnicos.

Además de las labores de mantenimiento, el organismo impulsa proyectos de restauración fluvial destinados a recuperar y mejorar el estado y el funcionamiento de ríos y barrancos.

La vegetación de ribera ayuda a proteger los cauces

La Confederación ha defendido también la importancia de conservar la vegetación de ribera, ya que contribuye a estabilizar las márgenes y reducir la erosión, puede disminuir localmente la velocidad de la corriente, actuar como filtro y favorecer la retención de sedimentos.

Según la CHJ, este tipo de vegetación tiene una escasa relevancia como causa de desbordamientos durante grandes avenidas.

Respecto a especies invasoras como la caña común (Arundo donax), el organismo ha explicado que sus actuaciones no buscan únicamente desbrozarla, sino avanzar hacia su erradicación y sustituirla progresivamente por vegetación autóctona de ribera.

La CHJ ha recordado, no obstante, que la gestión general de las especies exóticas invasoras no forma parte de sus competencias. Sí interviene sobre ellas cuando su eliminación está incluida en proyectos propios de restauración fluvial, conservación o mejora del estado de las masas de agua.

Coordinación con los ayuntamientos

La reunión también ha servido para recordar el reparto de competencias entre administraciones, especialmente en los tramos urbanos, donde determinadas actuaciones corresponden a las administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo.

Los ayuntamientos pueden promover y ejecutar actuaciones de conservación y mantenimiento, aunque deben someterlas previamente al procedimiento correspondiente ante la CHJ. La autorización tiene una vigencia de dos años, prorrogable por otros dos.

Por su parte, la CHJ y la FVMP se han comprometido a buscar nuevas fórmulas de colaboración para mejorar la información de la que disponen los municipios sobre el riesgo de inundaciones y organizar jornadas divulgativas y formativas dirigidas tanto al personal técnico municipal como a la ciudadanía.

Ambas entidades han destacado finalmente la importancia de que los ayuntamientos dispongan de información y herramientas para trasladar a la población las medidas contempladas en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI).