El proyecto piloto busca detectar antes posibles episodios de contaminación y reducir el tiempo de respuesta frente a las 24 horas actuales

La Generalitat ha puesto en marcha un proyecto piloto que combina drones, cámaras hiperespectrales e inteligencia artificial para mejorar el control de la calidad del agua en la Comunitat Valenciana. El sistema pretende detectar con mayor rapidez posibles vertidos y episodios de contaminación y reforzar la capacidad de respuesta de la Administración.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha presentado la iniciativa en la Gola de Pujol de l’Albufera. El proyecto, denominado ‘Ocean Watcher’, combina vuelos con drones, análisis mediante cámaras hiperespectrales, modelos de inteligencia artificial y muestras de agua recogidas sobre el terreno.
La información obtenida mediante los vuelos se contrastará con los resultados de los análisis de las muestras para calibrar y validar modelos basados en el análisis espectral. El objetivo es disponer de datos más rápidos, precisos y completos sobre el estado de las aguas.
Martínez Mus ha señalado que la iniciativa supone un nuevo paso en la apuesta de la Generalitat por la innovación, la tecnología y los datos para mejorar la gestión ambiental y proteger los ecosistemas acuáticos. El conseller también ha destacado que la tecnología permitirá avanzar hacia una gestión con mayor capacidad de anticipación ante posibles episodios de contaminación.
En la actualidad, cuando una muestra analítica detecta parámetros que superan los valores establecidos, pueden haber transcurrido alrededor de 24 horas desde la toma de la muestra hasta la recepción del aviso. Durante ese periodo, la situación detectada puede haber evolucionado. ‘Ocean Watcher’ pretende reducir estos tiempos y facilitar una respuesta más rápida.

Seis puntos de seguimiento
El proyecto piloto se desarrolla en seis puntos de la costa valenciana seleccionados por su posible afección por vertidos urbanos. Los trabajos se realizan en las acequias Sangonera y Nova, en Meliana; la acequia Sant Vicente y el barranco del Carraixet, en Alboraya; las golas del Pujol y del Perellonet, en València, y la Gola del Rey, en Sueca.
En estos puntos se realizan campañas de muestreo de agua superficial y vuelos con drones equipados con cámaras hiperespectrales. Los trabajos incluyen el registro de parámetros como la temperatura y la turbidez, además de la localización mediante GPS y las condiciones ambientales.
Los datos obtenidos permitirán establecer una relación entre la información captada desde el aire y los resultados de los análisis realizados sobre el terreno.
Refuerzo de la vigilancia de las aguas
‘Ocean Watcher’ complementa la actual red de vigilancia de la calidad de las aguas de baño de la Generalitat, que realiza cerca de 5.000 análisis durante cada temporada de baño. Este sistema también supervisa efluentes que vierten al mar y que pueden afectar a la calidad del agua, como golas, acequias, aliviaderos de conducciones de vertidos y colectores de pluviales.
La incorporación de herramientas de teledetección e inteligencia artificial permitirá ampliar las fuentes de información disponibles y mejorar la detección temprana de posibles episodios de contaminación.
El proyecto también forma parte de la estrategia impulsada por la Generalitat con motivo del 40 aniversario del Parque Natural de l’Albufera, que incluye entre sus prioridades el conocimiento científico, la innovación y la mejora de la calidad del agua.
En esta línea, la Generalitat ya ha instalado sensores para digitalizar el seguimiento de la calidad del agua del lago. ‘Ocean Watcher’ supone un nuevo avance en esta estrategia mediante la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas y fuentes de datos para mejorar el conocimiento y la gestión ambiental de l’Albufera.









































