En 1921 diez mil marroquíes invadieron Ceuta -ciudad con 83.000 habitantes- lo que creó una grave crisis en España y una sensación de debilidad frente al vecino marroquí.
El pasado 30 de julio, una cifra cinco veces superior a aquella, 50.000 jóvenes marroquíes "en edad militar", invadieron de nuevo Ceuta creando un estado de confusión todavía mayor que la de hace un lustro, preocupación que se extendió tambien por Europa que cuestionó la política migratoria de nuestro pais. Recuerden que Sanchez había abierto las puertas recientemente a un millón de inmigrantes.
Algunas cifras deben ser retenidas a este respecto. La primera ha estado ya mencionada y es el numero total de invasores. Se han barajado números diversos hasta llegar a los 80.000, es decir la población misma de la ciudad invadida. 50.000 es una cifra más solvente y repetida. De ellos a día de hoy, en Marruecos se dice que ya solo quedan en Ceuta unos 2.000, aunque las autoridades ceutíes aseguran que aun quedan 6.000, de los cuales, entre 500 y 1.000 serian menores no acompañados (MENAS), que presentan especiales dificultades a la hora de ser distribuidos por las distintas autonomías españolas -Cataluña y el País Vasco rechazan acogerlos- . Un ultimo dato a retener es el número de víctimas en el intento de alcanzar a nado la ciudad española. Hasta ahora se habla de la espantosa cifra de cien ahogados.
¿De donde arranca este nuevo intento de invasión? A principios de julio se emitió una resolución judicial afirmando que quienes entraran por mar en España no podían ser objeto de devolución en caliente por no haber violado ninguna barrera física entre los dos países.
La aglomeración de miles de jóvenes dispuestos a cruzar se formó espontáneamente por vía telefónica y ante la pasividad tanto de las fuerzas del orden marroquíes como españolas, pese a que los servicios de inteligencia de ambos países tenían clara conciencia de lo que se estaba tramando y de las consecuencias que la invasión podría traer.
La insuficiente presencia militar y policial de España en Ceuta y Melilla, hacía que aproximadamente cada argente debía hacer frente a 1.200 personas, lo que volvía la invasión como prácticamente inevitable.
La Situación en Ceuta y Melilla parecía haberse normalizado desde que España renunció a la soberanía del Sáhara Occidental cediéndola a Marruecos. Como vemos la tranquilidad en las dos ciudades ha durado poco, aunque desconocemos el por qué de esta ruptura de tregua.
Quizá influyó el intento de normalización de las relaciones entre España y Argelia. O acaso algo tan banal,como conseguir que la final de la copa de fútbol 2.030 se juegue en Rabat y no en Lisboa o donde parece tener más méritos como es en España.
Fernando SanAgustin, ex agente del CNI español ha publicado un ensayo -"La trastienda de los servicios de inteligencia"- en que habla de un cierto plan Marruecos 2030. Siguiendo el modelo de la exitosa (para ellos) Marcha Verde que en 1975 y a raíz de la muerte de Franco ocupó pacíficamente las principales ciudades saharauis, Mohamed II aprovecharía algún momento critico en España -imaginemos que Sanchez repite mandato el año próximo- para ocupar masivamente no solo Ceuta y Melilla sino también todas las islas Canarias excepto Gran Canaria y Tenerife.
Es bien sabido que las dos ciudades norteafricanas no están cubiertas por nuestra alianza en la OTAN pero si lo están las islas Canarias, un dato éste que no pasará desapercibido en Rabat por mucha simpatía y apoyo que cuente de la parte de Trump y Netanyahu.




























